miércoles, 7 de mayo de 2014

MARTES 6 DE MAYO: ROBLEDAL - DONABUELO - MAROMA

Participantes: María Victoria, Pepe, Antonio, Paco y Manuel.
Recorrido: 20 km con desnivel acumulado de 1.350 m.
En esta ocasión hemos repetido la subida a la Maroma por Donabuelo porque la última vez no pudimos ver el paisaje por la niebla.
Salimos del Robledal hacia los Barracones y luego por la senda de los barranco llegamos al collado Donabuelo, subimos al cerro de 1.830 m de altitud y después de tomar el ángelus en el collado (cota 1800 m), bajamos por la cara oeste en dirección al arroyo de los Tejos para buscar la fuente. La encontramos en la cota 1.700 m, esta fuente tiene bastante agua y esta arreglada y rodeada de arboles.
Desde aquí nos dirigimos a la Maroma y luego a la Tacita de Plata para comer y terminar la ruta en el Robledal.

Subida al Donabuelo.
Dice Virgilio que la primera preocupación del hombre debe ser conocer la tierra y señalar las maravillas que la naturaleza ha puesto en ella. Siguiendo este consejo intentamos por segunda vez el Donabuelo. Esta vez con buen tiempo. El viento Austro amable nos alivió la ruta de los resineros. Soportamos la subida a la empedrada cima con esfuerzo y costumbre. Llegamos a un prado verdecido de pinos y aulagas en flor a los que agita, soplando suavemente, la brisa de un viento susurrante. Unas cincuenta cabras de luciente pelo triscan las flores con sus dientes tenaces. Los machos, al hilo de la cumbre, lucen, con estudiado aire, su arrogante apostura y profusa cornamenta. Son los Prados de Arena. En los Tajos del Sol el eco de las chovas va sonando por las profundas simas de la umbría. En el hondo, gigantes pinos sombríos tienden sus ramas, sus añosos brazos. Y por fin la Maroma, otra vez más, y la foto obligatoria. Hecho este menester, torcemos la vereda y llegamos a la zona del gozo que no dista largo trecho. En Tacita de Plata aliviamos el calor y la sed y hablamos y comemos y bebemos. Y se acaba el día. Visitamos las plantas comedoras y, con desgana, despedimos el monte. Nos queda en la retina el intenso rubor de las peonías de los Presillejos. Arriba, entre los pinos, suena aún incesante la triple nota del pichi-pichi amigo y, ya en el coche, todavía, el suave aliento del campo impregna nuestra ropa. 

Para Manuel:

La era debe allanarse con pesado cilindro y cimentarla con la mano y hacerla maciza con greda pegajosa para que las hierbas no la cubran y acabe deshecha en polvo y mil plagas burlen tu trabajo: el pequeño ratón que construye galerías bajo tierra y las convierte en granero;  los viejos topos que cavan su manida o la hormiga que teme la vejez necesitada.

INICIO DE LA RUTA


SUBIENDO AL DONABUELO
CIMA DEL DONABUELO
FUENTE EN LA CARA OESTE DEL DONABUELO EN LA COTA 1.700 M.


EN LOS PRADOS DE ARENA

LLEGANDO A LA MAROMA
CIMA DE LA MAROMA
EN EL TAJO "VOLAEROS"



LA TACITA DE PLATA
PINGUICOLAS AÚN SIN FLOR

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