Participantes: 16 | Luis, Germán, Lily, Alicia, Antonio M., Fini, Paco P., Pilar, Jesús R., Manuel D., Carlos, Paco Ruiz, Ricardo, Jesús C., Tere y Jerónimo. |
Distancia recorrida: | 13,6 kilómetros |
Desnivel de subida acumulado: | 790 metros |
Altura mínima: (1250 m – Sillar Baja) | Altura máxima: (1.703 m – Peñón de la Giganta) |
Tipo de recorrido: | Lineal de ida y vuelta |
Tipo de camino: | Veredas, carriles y campo a través. |
Desayuno en la gasolinera de
Beas. Buen pan de chapata, buen servicio, a 2,5€
Bienvenida Alicia. Muy buena caminando. Te esperamos cuando quieras volver.
En el escondido pueblo de Sillar
Baja termina la carreterita que sale del cruce del Molino de Santa Casilda,
entre Darro y Diezma y aparcamos a las afueras al lado de unas recientes naves
ganaderas. Tomamos la pista terriza hacia Sillar Alta por la parte alta de las
naves, con el cerrillo de los Almendros a la izquierda y los tajos y solana de
la Carihuela a la derecha.
La pista asciende poco a poco
atravesando unas grandes parcelas de cereal, olivo y almendro. Por los llanos
del Cortijuelo alcanzamos el principio de la finca de Sillar Alta donde la
pista se corta por una puerta que permite el paso de personas pero no de
vehículos. Aquí abandonamos la pista para iniciar, al norte, derecha, la subida
a la parte alta de la sierra del Jinestral, siguiendo, más o menos, la Cañada
Real del Rey, cerca de la alambrada que delimita la propiedad de Sillar Alta,
por donde va también la linde del Parque Natural de la Sierra de Huétor.
En la subida se aprovecha una
sendilla del ganado, señalizada muy de vez en cuando, por mojoncillos de
piedras. Subíamos despacio porque la pendiente no permitía otra cosa, aún así
el pelotón se desparramó por la ladera y hubimos de reagruparnos alguna vez. Al
principio la subida es de tierra con piedrecilla suelta resbaladiza, pero
pronto entra en pedregal-lapiaz donde la dificultad está en buscar el asiento
de los pies entre las rocas, además de la pendiente.
Mientras ascendíamos teníamos
delante los tajos de Calar Seco a la izquierda y sobre nosotros los tajos de
los Cahorros de la Graja y de la Carihuela. Toda la sierra termina en tajos.
Una vez llegados a los pies del tajo, se asciende por una grieta con la ayuda
de las manos a veces. La grieta se divide en dos y por ambas divisiones se
llega a la cresta de la áspera sierra del Jinestral.
La parte alta de la sierra es un
lapiaz, más o menos llano, salpicado de dolinas, muy difícil de caminar.
Antonio nos llevó por una serie de dolinitas herbosas que empalman una con
otra, en dirección norte, descendiendo hacia el cerro del Peñón de la Mata.
Ricardo, que coronó la sierra el primero, se fue por donde le pareció en
dirección este. Lo recuperamos al cabo de una hora después de gritarle porque
estaba muy lejos.
La sucesión de dolinitas termina
sobre la depresión del barranco de la Silla del Toril por donde va también un
carril. No bajamos a él, sino que tomamos una sendita a la izquierda, oeste,
que sin perder altura va hacia el collado del Contadero a los pies del gran
cerro de la Giganta. ¡Qué gusto caminar por buena senda y casi llana!
En la llanurilla del Contaderillo
paramos al Ángelus y allí recuperamos a Ricardo y a Germán y Jerónimo que
habían ido en su busca. Del Contaderillo al collado del Contadero la senda
desciende ligeramente, por medio de un ralo pinar, sobre el valle del barranco
de la Atalaya, con el gran peñón de la Giganta al frente mostrando los enormes
tajos que lo rodean excepto por el norte.
Del Contadero comenzamos el
ataque al Peñón. Primero, unos metros, de acercamiento y luego de ascensión
empinadísima, sin más senda que alguna de las ovejas. Tratando de no resbalar
por las piedrecillas que cubren el suelo llegamos a la base de los tajos que
están cubiertos de oquedades, pequeñas en general, rodeamos el Peñón y por el
noreste, aprovechando una zona sin tajos, seguimos la difícil y lenta ascensión
mirando donde poner cada pie.
Llegamos a la cresta noreste del
cerro. Desde allí lo que quedaba era pan comido porque la cresta sube bastante
suavemente a la cima del Peñón. Panorámica excelente desde el Peñón a los
cuatro puntos cardinales.
Al norte la depresión entre
Iznalloz y Bogarre con los perfectamente alineados olivares y la sierra Mágina
cerrando el panorama. Al este el cerro del Peñón de la Mata con el barranco de
la Atalaya abajo. Al sur los tajos de la sierra del Jinestral; esta inhóspita
sierra tiene tajos al norte y al sur y en la parte superior un tremendo lapiaz
bastante llano. Al oeste los cerros del Asno, y los cerros Orduña y de la Cruz
de la sierra Arana que en realidad es una prolongación de la sierra del
Jinestral.
El descenso se presentaba más
complicado que la subida por los resbalones. Descendimos despacito y,
afortunadamente, sin incidentes. 40 minutos empleamos en subir y lo mismo en
bajar.
En el Contadero, al abrigo de una
roca, aprovechando un carasol, encontramos el restaurante. Imposible recordar
todo lo que comimos: langostinos, tomates, ensalada, boquerones en vinagre,
chacinas varias, garbanzos con espinacas, tortilla, tabulé, caballa en adobo,
hígado, filetillos tiernos… y más cosas que olvido. Quesos de Júrtiga y
Camembert, vinos de Toro, Murcia, Bierzo y Rioja, tarta de almendra con
mandarina, tés y orujos variados. Fenomenal ágape.
Del Contadero regresamos por
donde habíamos venido. La sierra del Jinestral no da opciones. Tomamos la
agradable senda que nos llevó primero al Contaderillo y después al comienzo de
la sucesión de dolinitas. Allí se acabó la buena senda y volvimos a entrar en
las sendillas del ganado, ascendiendo por las dolinitas a lo alto de los tajos
de la Carihuela. Quedaba la bajada hasta la pista. Despacito, cada uno a su
marcha, fuimos descendiendo sin incidentes a la pista en el inicio de la finca
de Sillar Alta.
Quedaba bajar la pista a Sillar
Baja.
Un recorrido de relativamente
poca distancia y poco desnivel que se torna complicado por la dificultad de
subir y bajar a la cresta del Jinestral y al peñón de la Giganta.
Día que comenzó despejado y acabó con nubes altas, con muy buena temperatura y una brisa ligera en las partes altas.
Paco, Jesús y Pili... vamos
ResponderEliminarVoy. Con vehículo si fuera necesario.
ResponderEliminarMe apunto, estaré en la gasolinera de Nerja
ResponderEliminarPaco Ruíz sé apunta.
ResponderEliminarMe apunto. puedo conducir.
ResponderEliminarA.Muñoz y Fini ,se apuntan
ResponderEliminarJesús se apunta, en la Ortíz a las 7,15
ResponderEliminarLily se apunta. También vendrá mi hija.
ResponderEliminarMe apunto aunque ahora me duele un pie. Quizá mañana os tenga que decir que no os puedo acompañar. Ricardo
ResponderEliminarVamos Jerónimo y yo.
ResponderEliminarTengo intención de ir.
ResponderEliminarGermán, Paco y tú recogéis a Manolo. Nos vemos en el desayuno. Jesús
ResponderEliminar