miércoles, 19 de noviembre de 2025

22 de noviembre: Castañares del Alto Genal - Circular Igualeja-Pujerra

Participantes: 8
Jesús C., Paco P. Paco R., Germán, Paco Z., Miguel S., Ricardo y Carlos
Distancia recorrida:
19,5 kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
805 metros
Altura mínima: (635 Puente sobre el Río Seco)
Altura máxima: (1035 m – Carretera Pto. Madroño a Pujerra)
Tipo de recorrido:
Básicamente circular
Tipo de camino:
Veredas, carriles, carretera y algún tramo campo a través.

Desayuno en La Parrilla, frente al hospital de la Serranía. Muy buen pan con aceite y manteca blanca, de lomo y colorá, tomate y jamón para acompañar las tostadas. Salimos a 5,5€; habría que evitar el mal jamón.

Poca gente para lo que suele ser habitual en la visita otoñal a los castaños del Genal. Pocos, pero buenos.

Aparcamos a la salida de Igualeja a Pujerra y comenzamos a caminar carretera abajo, atravesamos el puente de río Seco y, en vez de tomar el carril que va paralelo al río Seco aguas arriba, tomamos el siguiente carril que comienza con fuerte cuesta y se mete en el valle del arroyo Hondo, entre castañares que tenían un color variadísimo, entre el verde y el amarillo, precioso. Habíamos cogido a los castaños en su momento álgido.

Charlando pasamos del desvío a la derecha por el que solemos ascender. Contribuyó al despiste el que había una cuadrilla cogiendo aceitunas y paramos a charlar un poco con ellos.  Paco Poferrada que llevaba el track de alguna excursión anterior nos recondujo, descendiendo un poco y tomando el carril de otras veces, que asciende mediante zigzags por una de las pocas zonas despejadas, sin castaños.

Otras veces dejamos ese carril más arriba por una senda a la derecha, al oeste, pero en esta ocasión decidimos continuar por el carril principal en dirección a la carretera del puerto del Madroño a Pujerra. Es una ruta más larga y nos interesaba porque habíamos decidido echar el día entre Igualeja y Pujerra, sin llegar a Cartajima como otras veces por miedo a no poder cruzar el Genal en el paso del Molino Real.

Llegando a la carretera teníamos ya un continuo trasiego de grupos de caminantes domingueros con niños, perros y zapatillas de ciudad. En la carretera aumentó el número de grupos, prácticamente eran uno tras otro.

Paramos al Ángelus en un carasol al lado de la carretera y del lugar de la parada, por quitarnos de la concurrida carretera, echamos hacia la cresta por un cortafuegos no demasiado empinado y en la cresta hacia el oeste, hacia Pujerra, siguiendo el cortafuegos. En este tramo, entre los alcornoques, vimos el único parasol de la jornada. Algunos íbamos con la esperanza de ver setas, y no, no había. Cuando llueve tarde las setas ya no salen.

Según nos íbamos acercando a Pujerra el gentío aumentaba. Continuamente teníamos grupos de gente que iban de Pujerra hacia arriba mientras nosotros bajábamos. Paco Ruiz propuso no llegar a Pujerra sino tomar un carril al este por el que transitamos una vez cuando Victoria nos trajo una cuadrilla de madrileños. Paco tiene muy buena memoria y sentido de la orientación.

Ese nuevo carril comienza llano, pasa por el depósito de agua del pueblo y continúa entre los castaños muy cómodamente. Por este carril también había gente, pero menos.

Cruzado el arroyo del Puerto de la Laguna, con un chorrito de agua, paramos a almorzar en una zona abrigada, al sol. Como siempre hubo dos o tres propuestas de diferentes sitios que variaban muy poco. Una vez acomodados comenzamos con el ritual del almuerzo. Principiamos por la chacina y los langostinos, seguimos con las tortillas, la ensaladilla de pimientos y atún, el pastel de atún, el pollo guisado, el solomillo con ajitos y finalizamos con quesos variados. No hubo cervezas. Descorchamos un blanco granadino y dos de Rioja y con ellos pasamos la comida. Con el té, un poco de pacharán.

Continuamos la caminata. En un cruce próximo elegimos con acierto seguir hacia arriba, al sureste por la zona de las Majadillas, hasta un colladito donde comenzamos a descender, algún tramo sin senda, entre los castaños, acompañados del crujir de la hojarasca. Luego tomamos un carril en dirección noroeste que nos sacó a la carretera. Teníamos 4,5 km a Igualeja que los hicimos carretera adelante, a buen paso, cuidando de los coches. Cuando visitamos los castañares en otoño solemos llegar anocheciendo y a veces con los frontales. Esta vez no, llegamos con mucha luz.

Ya en casa, con los mapas en el ordenador, hemos visto que podíamos haber tomado un desvío al este, por el cual hemos caminado otras veces, y que nos hubiera ahorrado unos kilómetros saliendo al carril de arroyo Hondo hecho por la mañana. Para otra vez lo llevaremos previsto.











































14 comentarios:

  1. Me apunto. Con vehículo si fuera necesario.

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  2. Yo no os puedo acompañar, mañana me ponen la inyección del ojo. Disfrutar de los castaños

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  3. Paco Ponfe se apunta. Pilar tiene dudas por la vacuna.

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  4. Aunque me gustaría mucho ir, por el paisaje y por encontrarme con vosotros, no lo haré: sería temerario con el catarro fuertecillo que aún me dura.
    Ricardo

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  5. Jesús se apunta a los castañares. Estaré a las 6,45 en la Ortiz. Para desayunar, en La Parrilla que es grande y quizá no haya tanta gente como en el Navasillo

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  6. Yo también me apunto.
    Miguel Sánchez

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  7. Recojo a Jesús y después a Paco en Vinomar y nos encontramos con Germán en antiguo Día si os parece.

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  8. Ricardo se apunta, llevamos 2 coches.

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