jueves, 19 de marzo de 2026

SÁBADO 21 DE MARZO: CUEVA DE NERJA, TAJO DE LOS BUEYES, C. CIVILA, Bco. COLMENAREJO

PARTICIPANTES: Lucía, Pili, Paco P, Paco Z, Paco R, Ricardo y Manuel D.
RECORRIDO: 14 Km con 850 m de desnivel acumulado.

La ruta
Subiendo del arroyo Sanguino a la Cueva de Nerja


Pasando al lado de la Cueva


Llegando a la senda de la Cueva

Subiendo al cerro de la Fuente del Perro
Nerja





Vértice Geodésico del Tajo de los Bueyes


El Ángelus
Entre pinos después de la Civila

Bajando hacia el cortijo Gomez
Los vinos
Por el barranco de Colmenarejo
El arco de piedra






La chatarra de la cantera



El Nacimiento de Maro












jueves, 12 de marzo de 2026

SÁBADO 14 DE MARZO DE 2026: JUANAR - LA CONCHA

Participantes: Pili, Paco Ponferrada, Jesús R., Lucía, Germán, Paco Ruiz, Manolo, Paco Zambrana, Carlos, Ricardo y Jesús

Distancia recorrida: 13 km.

Desnivel acumulado: 750 m.

Desayuno en el bar La Cruz de Piedra de Coín: Pitufos, molletes, rebanadas contundentes, con aceite, tomate, jamón. Buen servicio, a unos 4€. Jesús tuvo la gentileza de invitar por su cumpleaños. ¡FELICIDADES! Todos le desearon que cumpliera muchos más, aunque a su edad, ese buen deseo suena a engaño.

Partimos de la zona de la Alcubilla Baja, por el carril que deja a la izquierda el puerto de los Charcos y lleva a la derecha el olivar del Juanar, olivar antes cultivado, pero ya lleva varios años inculto. Con buena tierra y bastante lluvia no tardaremos mucho en verlo invadido por la maleza.

Pasamos bajo la Casa Vieja del Juanar, cruzando el olivar, hasta entrar en la única mancha de pino de Monterrey que conocemos en nuestras andanzas. En el cruce de la Hoya del Corral Viejo dejamos el carril hacia Istán y tomamos a la izquierda otro de menor importancia que se transforma en senda y sube al puerto de las Allanás por el borde de la valla de la zona dedicada a la fauna silvestre.

La ruta a La Concha es famosa por su belleza, se ha popularizado mucho entre españoles y extranjeros, y además era sábado, así que antes de llegar a las Allanás ya nos habían adelantado unos cuantos jóvenes. Algunos del grupo añoramos la época en la que caminábamos al ritmo que ahora llevaban esos jóvenes y hacíamos La Concha desde Ojén.

Desde el puerto de las Allanás hasta La Concha la senda va por la cresta o muy cercana a ella, con preciosas vistas a Marbella y al mar a un lado y hacia la intrincada orografía de la Sierra Blanca al otro.

Pasamos por el puerto de los Tres Pinos, entre los cerros de los Asperones y Salto del Lobo para descender al paso del Salto del Lobo o Salto del Cochino, ese paso que pone su puntito de emoción a la caminata, aunque ahora tenemos la ayuda de un par de cadenas en los puntos más expuestos.

En el puerto del Salto del Lobo hicimos la primera parada para reagruparnos. Pensamos que era temprano para el Ángelus y decidimos seguir ascendiendo por las laderas sur de los cerros de la Yegua primero, hasta el puerto de la Yegua, y por la del Lastonar después. Ambos cerros nos protegieron del viento del noroeste que soplaba fuerte y venía fresco, pero en los puertos, sin protección, nos azotaba de lo lindo.

En la cara sur del cerro Cepilla del Enebro Paco Ruiz buscó un carasol excelente para hacer la paradita del Ángelus. Mientras, debajo de nosotros seguía pasando gente a la cadena que ayuda en ese paso de la Cepilla del Enebro. Al levantarnos el grupo se dividió: una parte fue hacia la cadena y otra buscó la senda por la cara norte de la Cepilla del Enebro; esta senda, aunque puesta como la “oficial” del PR a La Concha, no es un canino de rosas, y tiene también su descenso complicadillo.

Al oeste de la Cepilla nos reunimos para descender a la senda que va por la cara norte de la cresta. Con el viento no hacía día para ir por el roquedal de la cresta. La senda tiene algunos pasos dificultosos; hay que echarle tiempo en el acercamiento al último promontorio de la cresta, a La Concha.

Disfrutamos un ratito de las inigualables vistas desde La Concha, hicimos algunas fotos y la dejamos pronto porque el viento no permitía mucho solaz.

Volvimos por donde habíamos venido con cruce constante de gente, especialmente un enorme grupo de sevillanos, con poca práctica de montaña y ningún conocimiento de la zona, que nos retuvieron un buen rato y les indicamos cómo llegar a la cercana Concha.

Nada más pasar el puerto de los Tres Pinos Paco Ruiz buscó un buen restaurante, protegido del viento y al sol. Según íbamos llegando nos íbamos aposentando en una de las pocas veces que hemos aceptado el lugar de la comida a la primera.

El aperitivo consistió en cecina, salchichón y chorizos varios junto a los tradicionales langostinos de Germán, acompañados de cervezas frescas. Tuvimos después dos ensaladas, de pimientos con huevo y bacalao y malagueña, antes de pasar a las carnes. Hubo dos tipos de pollo, cerdo con champiñón, filetillos tiernos y solomillo con ajitos. Después dos excelentes quesos: de Júrtiga y azul de Valdeón. Terminamos con unas tortas de Algarrobo con chocolate, dos tipos de té y los acostumbrados orujos. Echamos de menos, cómo no, la tarta de Jerónimo. Tuvimos tres botellas de vinos. Uno de Calvente que estaba en malas condiciones y lo dejamos, otro de Campo de Borja y el último de Tierras de Castilla.

Estábamos cerca de los coches y nos tomamos el descenso con tranquilidad, además, esta senda a La Concha tiene un piso muy malo, siempre con piedras que exigen continua atención al sitio donde poner los pies.

Con los coches bajamos al hotel del Juanar y, aunque decía que había servicio hasta las 18 y era un poco más tarde, el muchacho del bar nos atendió en un salón con sofás y sillones frente a una chimenea con el fuego encendido. Inmejorable sitio. Lucía tuvo a bien invitarnos a las cervezas y refrescos por su cumpleaños. ¡MUCHAS GRACIAS Y MUCHAS FELICIDADES!

Día ventoso, fresquito, con buena temperatura para andar y mucha gente.






















La Concha sobre Marbella
La Concha desde el cerro del Vértice Geodésico
Cerro donde debía estar el Vértice Geodésico de La Concha
Regresando