jueves, 26 de febrero de 2026

28 de febrero: Sierra de San Jorge y Fuente de los Cien Caños

 

Participantes: 13
Ricardo, Carlos, Luis, Lola, Lucía, Nori, Pili, Paco Ponferrada, Germán, Jesús R., Paco R., Manuel D. y Paco Z.

Distancia recorrida:
15 kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
880 metros
Altura mínima: (830 m – Fuente de los 100 Caños)
Altura máxima: (1.320 m – Sª de San Jorge cerca de su cima)
Tipo de recorrido:
Circular, con un  tramo de i/v.
Tipo de camino:
Veredas , carriles y sendas de ganado.


Iniciamos el recorrido en el Aprisco situado en el cruce del carril de subida a la sierra con la carretera A 4152. Nos apeamos del coche con niebla, pero nada más empezar la subida apareció el sol y la niebla se quedo en el valle.

La rampa de subida al collado nos sirvió para calentarnos. En lo alto del collado buscamos la senda del PR-A 353 que sale a la derecha, se acerca a una valla y sin cruzarla continuamos la ascensión hasta la base del cerro San Jorge. No subimos al cerro y giramos a la izquierda para ir a buscar la laguna de San Jorge.

Salimos de la laguna por una cañada hacia el noreste y al llegar al collado continuamos bajando hacia el norte al lado de la valla. En la bajada nos despistamos porque seguíamos una senda de ganado que nos llevo hacia el noroeste y teníamos que haber seguido hacia el norte, cuando nos dimos cuenta tratamos de ir a buscar la senda buena rodeando un cerrillo y llegamos a una cañada que descendía en fuerte pendiente entre rocas y árboles. No se veía la salida, pero fiándonos de las veredas del ganado, que siempre salen, continuamos el descenso hasta encontrar la senda que nos llevaría hasta la fuente de los 100 caños.

Después del estrés del descenso paramos a comer a la sombra de un árbol y reponer energías para continuar el recorrido.

Tras la comida, sacamos las fotos obligadas de la fuente e iniciamos el regreso por el carril. A los trescientos metros, nos encontramos con unos grandes pinos caídos que cortaban el carril, los pasamos como pudimos y al ascender para sortearlos, comprobamos que todo el carril se veía lleno de pinos caídos, nos armamos de paciencia y continuamos sorteándolos durante más de un kilómetro. Nunca hemos visto tantos pinos caídos.

Una vez superados los pinos, iniciamos la subida al collado para regresar a Alfarnate. En la ascensión empezó a soplar el viento y a meterse una niebla fría que nos acompañó hasta la llegada a los coches.

Un día excelente de sol con un inicio y final de ruta entre la niebla.












El Chamizo 








































Vinos
 
El agua saliendo de la roca
 
por multitud de grietas
para dar lugar a la Fuente de los Cien Caños
 
Si este año doscientos le hubieran puesto
 
por doscientos hubiera salido agua
 
agua que más abajo se une y le aporta vida y fuerza a un recién nacido Guadalhorce
 
El pasar este tramo de carril
 
se convirtió en una gymkana
 
donde pasar por debajo
 
de árboles caídos
 
 saltar
 
caminar
 
volver a saltar
 
y casi reptar sobre las ramas
 
para alcanzar el collado
 
donde de nuevo
 
esperaba la niebla
 
meona
 
que dejaba su rastro en las acículas de los pinos
 
Mapa de la ruta