Participantes: 11
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Manolo, Paco Zambrana, Lola Díaz, Rafa, Jerónimo, Nori, Carlos, Paco
Ruiz, Luci, Antonio de Fornes y Jesús
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Distancia recorrida:
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20 kilómetros
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Desnivel de subida acumulado:
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940 metros
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Altura mínima: 485 metros (Arroyo Nacimiento)
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Altura máxima: 1.050 metros (Vértice Geodésico Mogote)
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Tipo de recorrido:
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Circular
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Desayuno en La Jarrita, un bar en la plaza del Ayuntamiento de Olvera
al que llegamos buscando el primer sitio abierto de Olvera. Buenas rebanadas
con aceite y zurrapas variadas además de los churros que Paco Zambrana venteó
primero y compró después. Para terminar Antonio repartió un dulce de la Sagrada
Familia. Muchísimas felicidades a Lola por su cumpleaños y por el detalle de
invitarnos.
De la carretera a Jerez tomamos el ramal a La Muela y antes de llegar
nos desviamos al área recreativa de La Muela, la pasamos para aparcar en una
curva muy cerrada a la derecha junto a una mesa-merendero. Jerónimo ofreció
elegir entre un recorrido corto y otro largo y es que a Jerónimo, a veces, le
gusta hablar porque ya sabía de antemano que íbamos a elegir el largo.
De la mesa-merendero parte una senda hacia los tajos al sur, llega a
ellos y cambia al este yendo por su base, con unas vistas muy bonitas sobre La
Muela y el territorio que la circunda. La ladera es un tupido bosque de encina,
quejigo, madroño, durillo, aladierno, cornicabra y acebuche con sotobosque de
matagallo, esparraguera, rusco, lentisco, y clématide y zarzaparrilla trepando
por árboles y arbustos. Una verdadera maravilla. Con ese bosque, las vistas tan
bonitas, los buitres parados en los riscos y la cómoda y bien cuidada senda,
íbamos de paseo, de charla… de “domingueros”; nadie recordaba que la ruta tenía
algo más de 20 km.
En el mirador de la Orihuela nos regodeamos con las vistas al peñón de
Zaframagón, a Olvera y a la sierra del Tablón y peñón de Algámitas que quedan
para futuras caminatas después que las explore en inquieto Jerónimo.
Dimos la vuelta a la sierra por su parte este, bajamos por el canalizo
al barranco de las Víboras o Nacimiento para subir por la ladera derecha del
barranco hacia el mirador de la Víbora allá colgado en un tajo sobre nuestras
cabezas. Para entonces los buitres ya planeaban, era la hora del Ángelus y
habíamos hecho 4-5 km. Conscientes del retraso acumulado hicimos un Ángelus
rápido y continuamos por el precioso ascenso al mirador de las Víboras. ¡Qué
senda tan bien trazada, qué vegetación tan feraz, que tajos por arriba y por
abajo! Una delicia.
En el mirador foto de familia y ascenso cortito hasta el carril del
altiplano. Tomamos el carril hacia la derecha para volver a la ladera del
canalizo, a la fuente de las Víboras y a iniciar un recorrido de sube y baja
entre los roquedos de la ladera derecha, cruzar el barranco y seguir con la
misma tónica por los roquedos de la ladera izquierda que culminan con el paso
por un risco-mirador impresionante.
El tramo a continuación fue muy suave, llaneando por la zona este y
norte del altiplano que constituye la cima de la sierra, con el ya acostumbrado
sube y baja por excelentes sendas. El personal iba ya hambriento, con ganas de
parar, pero en esa ladera era imposible sentarnos. Después de un buen trecho
encontramos un saliente rocoso con suficiente espacio y allá nos acomodamos con
vistas al norte, a La Muela y sus alrededores.
Festival de ensaladas, tortillas, carnes, vinos en abundancia (esto ya
es la Vinoteca), tés y un delicioso flan hecho y traído por Luci, junto a los
ya tradicionales orujos de Manolo.
Al remontar el corto repecho al altiplano pasamos junto a una pared
rocosa con una cresta y unos agujeros muy llamativos donde hubo nueva sesión de
fotos. Al entrar al altiplano entramos a la guerra: un tiroteo continuo de
cazadores que, según nos dijo después un pastor, iban al zorzal. Tratamos de
alejarnos de ellos pero habíamos entrado en un carril demasiado suave para la
Vinoteca. Así que en la primera curva lo dejamos para entrar en un encinar por
una sendita en dirección al vértice geodésico que era nuestro siguiente
objetivo. La sendita no duró más de 20 m pero ya no nos volvimos. Y por el
intrincado encinar anduvimos evitando el tupido matorral en lo que se poco que
se pudo. Habíamos llevado un día de caminata siempre por senda y parece que el
cuerpo nos pide un poco de emoción y dificultad de vez en cuando.
Sesión fotográfica en el vértice para acercarnos después al mirador de
Levante sobre Algodonales, con unas vistas preciosas hacia Zahara de la Sierra,
el Gastor, el pantano al pie de los dos pueblos, a los riscos de la sierra del
Pinar y a los tajos de Lagarín y las Grajas, viejos conocidos de una parte de
los caminantes.
El sol iba declinando y todavía estábamos lejos de los coches. Pusimos
un ritmo rápido por la pista y decidimos seguir por ella en vez de volver por
la senda que Jerónimo había previsto. En el carril zigzagueaba en su descenso.
Pronto se nos hizo largo llegar hasta los extremos de los zigzags y empezamos a
atajar. La pendiente era respetable y el piso resbaloso por las piedrecillas,
así con los atajos ganamos varios costalazos, afortunadamente sin consecuencias
aunque ya no tenemos edad para ir rodando por el suelo.
Ayudamos a unos jóvenes cuyo coche se había bloqueado en una rueda y
llegados a los nuestros ya anocheciendo.
Una ruta excelente, variada por sus riscos, tajos, buitres y
vegetación. Muy bonita. Volveremos a ella a pesar de la distancia. Gracias
Jerónimo por traernos a tus exploraciones exitosas.
Bueno… y aquí se despide el duelo, como solía decirse. El mantenedor
del blog y el croniquero abandonan estas queridas tierras por una temporadita.
Lo reabriremos con las primeras rutas de enero.
ENLACE PARA VER MAS FOTOS EN PICASA
La Ruta
De paseo por la suave senda de subida
Los buitres en los tajos, esperando las corrientes térmicas para volar
Lola haciendo de trípode para fotografiar a los buitres
En el mirador de Orihuela
En el mirador sobre el Arroyo Nacimiento
Llegando al Boquete
En el boquete contemplando el paisaje
Los abundantes vinos
E restaurante
El descanso después de la comida
Lola desafiando al vértigo
Buscando a los cazadores de zorzales
En el Vértice Geodésico el Mogote (1.050 m.)
En el mirador de la pista de Ala Delta, encima de Algodonales y con vistas al embalse de Zahara - El Gastor
