martes, 7 de febrero de 2023

11 de febrero: Sª de Huétor - Puntales de la Mora

Participantes: 18
Mariló con su perra, Fini, Antonio Muñoz, Luis, Jerónimo, Paco Zambrana, Rafa, Pili, Paco Ponferrada, Jesús R., María José, Paco Ruiz, Manolo, Ricardo, Lily, Antonio de Fornes, Ricardo y Jesús C.
Distancia recorrida:
12,5  kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
435 metros
Altura mínima: (1.300 m - Río Fardes)
Altura máxima: (1.644 m - Puntales de la Mora oeste)
Tipo de recorrido:
Básicamente circular, con un tramo de ida y vuelta
Tipo de camino:
Carriles, senderos y campo a través.


Desayuno en la gasolinera de Beas: Café con media tostada con aceite, 2,3€. Un precio imbatible con buen pan.

Bienvenida Mariló al club de la Vinoteca. Un placer caminar contigo y escuchar tus ideas sobre el Parque de la Tejeda-Almijara.

La sierra de Huétor es un enclave ideal para cualquier día. Si el viento o el frío nos cierran otras rutas, la sierra de Huétor siempre nos recibe y nos ofrece sus bellezas y singularidades.

Partimos de la carretera general vieja, en el desvío de la A-92 hacia Prado Negro las Mimbres y Venta del Molinillo, por el carril del cortijo del Chorrillo, bajo el dosel del pinar y cedral, paralelos a la autovía. Dejamos el carril en un mojón de piedras para seguir una sendita, poco marcada al principio pero definida después, que por la falda este de los Puntales de la Mora nos subió al valle del barranco de la Mora mientras llevábamos a la izquierda los cerros Calabozo y Calar Blanco con el valle intermedio hacia las canteras.

El valle del barranco de La Mora discurre entre los cerros de los Puntales y de los Pollos, de este a oeste, cubierto de pino negro y por él llegamos a la fuente de la Mora. Desde esta fuente baja una tubería a la fuente al lado de la antigua carretera general, llamada también fuente de la Mora, pero ésta es la que suministra el agua.

De la fuente continúa la sendita al oeste, por el valle, al collado de los Pollos, al que después llagaríamos porque en la fuente abandonamos la senda para ir al norte, al cerro este de los Puntales. El pinar termina al pie del roquedal del cerro en unas covachas aprovechadas como majada. Desde allí hay que trepar por el roquedal para alcanzar el cerro este de los Puntales y tener una estupenda vista de gran parte del parque de la Sierra de Huétor delimitado por el Mahalijar, cerro de la Cruz, Prado Negro y la sierra de Huétor, con el cortijo del Chorrillo a nuestros pies en un claro del denso pinar.

Los Puntales de la Mora son una sierrecilla orientada de este a oeste, con algunos puntos más prominentes, de caliza muy erosionada que forma lapiaces y roquedales difíciles de andar. Nuestro objetivo era recorrerlos de este a oeste por la vertiente sur; la norte son unos tajos totalmente inaccesibles.

Y allá fuimos tras Antonio, nuestro guía, subiendo y bajando entre las rocas, procurando esquivar lo más abrupto, las aulagas y las encinas. La marcha se ralentizó mucho, el suelo no permitía otra cosa, pero el grupo prosiguió subiendo al puntal más alto, el penúltimo, y al último por sus vistas al oeste, al peñón de la Mata, Orduña, Mahalijar y cerro del Corzo.

Descendimos de esos incómodos picachos para admirar la curiosa “roca del perro” y en un carasol cercano paramos al Ángelus, hoy alegrado por el vinillo dulce que Ricardo trajo.

Por el pinar bajamos al sur, al collado de los Pollos, donde tomamos el carril de la fuente de la Mora al collado del Cigarrón, protegidos por un excelente pinar. Después de los roquedos de los Puntales caminar por el carril era tan liviano que nos parecía llevar alas en los pies.

A la izquierda llevábamos el principio del arroyo de Polvorite que dejamos para subir al collado del Cigarrón, entre la cresta de los Gitanos y los Puntales. Continuamos por el carril del Chorrillo descendiendo hacia el gran cortijo del Chorrillo sito en unas hermosas praderas, despejadas, que quizá se emplearon como tierra campa.

Antonio saludó al cortijero y luego, por alargar la caminata, nos llevó por el valle del barranco del Chorrillo al del arroyo de las Perdices. Subimos por la pista del arroyo al área recreativa de Florencia donde había algunas familias almorzando. Ese era nuestro propósito también, pero no encontrábamos lugar adecuado que fuera a la vez llano, resguardado del viento y con sol. Nos decidimos por un rincón umbrío junto a la casa de Florencia. Era llano, relativamente protegido del viento, aunque sin sol.

El almuerzo acostumbrado en la Vinoteca: aperitivos de gambas, ensaladilla, chacina, tomates, y aguacates; primeros platos de tortillas varias, pimientos asados, habas y judías verdes con jamón; segundos platos de carnes con tomate y pisto, filetillos tiernos, lomo con ajos, etc. Después los quesos manchego, de Júrtiga, camembert y mimolette, y finalmente la riquísima tarta de almendra y mandarina. Vinos de Cariñena, Bierzo, Toro, Ribera del Duero y Bancal; una selección digna de la Vinoteca. Para la tarta tés y orujos variados.

El frío nos hizo acortar la sobremesa y ponernos a caminar a buen ritmo por la pista del puerto de la Mora a la Alfaguara, siguiendo el curso del arroyo de las Perdices, con agua en algunos tramos y hielo en otros, hasta llegar a los coches.

Bonito recorrido con un día parcialmente nublado, con viento frío.

Por el pinar con el fresquete de la mañana ¿1ºC? ¿2ºC?

Senda hacia el valle del Barranco de la Mora

que hace alargar el grupo

Varias hipótesis y un arrendajo muerto 

La verdadera Fte. de la Mora

Acercándonos a unas covachas al pie de los Puntales

Toca trepar

sorteando piedras y aulagas

En el Puntal del este

Un rato de cresteo

con vistas a buena parte de Parque Natural de la Sª de Huétor

Alguna aulaga que otra

Y de nuevo trepada

rodeando un risco

para terminar por encima de él

y proseguir por otro tramo de cresta

que se arisca 

en su cara norte

y enmarca entre rocas bosques y el Mahalijar

Otro tramillo algo pedregoso

Todos los que suben

bajan

Ni el sol calienta

Le vamos viendo el final

al último de los puntales

Puntal de la Mora, extremo oeste

Toca bajarlo

con algo más de tiento que lo hemos subido

La roca del perro

La misma roca
Como la vida misma, todo depende del lugar desde el que se mire. 

Mahalijar enmarcado

Bajando hacia el Collado de los Pollos

Carril de la Fte. de la Mora

al Collado del Cigarrón

Por el carril del Chorrillo

Panorámica al paso por el Cortijo del Chorrillo

Por el Bco. del Chorrillo

en busca de un lugar donde comer

A veces hay cosas que no son lo que parecen

En el Área Recreativa de Florencia

Vinos invernales vestidos de otoño

Como niños con perro

Mapa de la ruta

jueves, 2 de febrero de 2023

4 de febrero: Sª de Zafarraya (o de Alhama, según los mapas).


Participantes: 11
Paco Ponfe, Pilar, Jesús R., Jesús C. Paco R., Manuel D., Ricardo, Lola, Paco Z., Luis y Jerónimo
Distancia recorrida:
17,5 kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
1.040 metros
Altura mínima: (880 m – Boquete de Zafarraya)
Altura máxima: (1332 m – Prox. Hoyo del Toro)
Tipo de recorrido:
Circular en forma de ocho
Tipo de camino:
Veredas, tramos campo a través, carriles de tierra y asfaltados y calles del pueblo.


Desayuno en El Cruce. Molletes y pitufos con aceite, a 3,40€. Los precios van subiendo.

Aparcamos a la izquierda, en el Boquete, en una mañana fría, sin viento, sin una nube, soleada que preludiaba un excelente día, para hacer un recorrido en forma de 8, primero por la sierra del este del Boquete y después por la del oeste.

Del aparcamiento partimos al este, por detrás de las primeras casas, siguiendo primero la calle y luego una sendita que nos subió al camino de la Trinchera por donde iba la antigua vía del tren Málaga-Ventas de Zafarraya. Hoy ese camino se ha hormigonado y se ha tratado de instalar un tren turístico que, al parecer, no ha funcionado.

De la vía subimos por la calle Albaicín, en obras, al depósito del agua potable desde donde se toma el bien marcado sendero de la Cuna que serpea por la ladera de la sierra para subir a una primera crestita desde la que se tiene una hermosa vista de Ventas y del Llano. Este sendero de la Cuna lo había sacado Jerónimo de internet y era nuevo para todos.

De la primera crestita entra el sendero por una cañada con antiguos bancalillos, cañada que desemboca en la dolina de la Cuna debajo del Tajo Corona. Estas sierras calizas están horadadas por múltiples cuevas que al hundirse dan lugar a torcas, dolinas y al enorme polje de Zafarraya.

En el mirador de Cleto el sendero se divide con un ramal que baja al Llano, la llamada ruta corta de la Cuna; desde el mirador hay una muy buena vista del Llano, de las sierras Gorda y Júrtiga con el sobresaliente cerro de la Torrecilla.

Continúa la senda al este, ascendiendo para llegar a un cruce donde se divide el sendero de la Cuna con un ramal al este, descendiendo, es el sendero recomendado por el castillo del Espinar, y otro al sur, ascendiendo, que fue el que tomamos para subir a la cresta y continuar por ella hacia el este, por la Torca Palma donde hay también una sima.

El sendero va hacia cerro Corona dando vista a todo el valle del Espino, a la ladera oeste de la Tejeda y al mar. Cerro Corona es la mayor altura de esta sierra con 1225 m y un sesteadero del ganado en verano a juzgar por la cantidad de sirria en el suelo.

Bajamos por la ladera oeste a un primer collado y luego a un segundo donde la senda gira al norte para bajar por la umbría del Tajo Mella. Ese bonito descenso con el roquedal a la izquierda y Ventas a la derecha es el que hicimos la mayoría, pero unos cuantos exploraron una bajada hacia el sur a buscar un carrilillo que va por el sur del Tajo Mella. Los exploradores bajaron sin senda por el aulagar al carril haciendo un recorrido más largo y más feo.

Del mirador de la vía del tren tomamos el sendero al Tajo de la U comenzando la segunda parte de la caminata, ya conocida para la mayoría. El empinado primer tramo se suaviza con algunos zigzags. Mientras subíamos divisamos a los exploradores volviendo por el carrilillo y en el mirador del Hoyillo Estercolado los aguardamos mientras descansábamos en el Ángelus.

Remontamos después hacia el Boquete y de él al mirador de la U. El objetivo ahora era ir hacia el oeste, siguiendo el eje de la sierra, hasta el puerto de Veredas Blancas. Recordábamos que otras veces por la cara norte habíamos tenido que dar la vuelta y que habíamos pensado que bajar por la cara sur, por debajo de los roquedales era la mejor opción. Pues bien, el hombre tropieza no sé cuántas veces en la misma piedra porque nos metimos por la cara norte siguiendo sendillas de ovejas y un track que traía Jerónimo. A la dificultad de la ladera, de la maleza y de los pedregales se unió la nieve helada tapizando las veredillas. Y por la ladera norte continuamos erre que erre, cabezones, hasta que decidimos subir a la cresta. En una hora horrorosa habíamos avanzado 400 m.

Continuamos por la cresta un corto trecho, descendimos a la ladera sur y subimos a la Hoya del Toro, a la cueva de los Guaicos y poco más allá paramos a almorzar más tarde de lo habitual. Comida excelente, como siempre, con aperitivos de panceta, chacina y tomate, seguido de habitas, alcachofas, tortillas de espárragos y de chorizo, carrilleras y carnes con tomate, pisto y ajillos; quesos, naranjas, brownie de kumquat, tés y orujos. Vinos de bobal, garnacha, tempranillo y mencía. Todo un lujo.

Nos levantamos del almuerzo de mala gana a sabiendas del pedregal que nos esperaba. Al pedregal se unió la distancia: estábamos aún muy lejos del puerto de Veredas Blancas. No había otra que seguir luchando con las piedras por las sendillas de las ovejas.

Casi a puestas de sol llegamos al puerto y bajamos por la senda del pinar a buen paso. Nos parecía una autopista después de lo pasado. Al llegar al Llano tomamos el carril asfaltado, antiguo camino de Alfarnate a Vélez, y ya de noche llegamos a los coches.

Un día estupendo en lo meteorológico, pero para olvidar en lo geográfico. Más de uno pensamos borrar de nuestras rutas esta entre el Tajo de la U y el puerto de Veredas Blancas.

Ventas va quedando abajo y el frío, un poco, también

Por la dolina de la Cuna, con el Tajo de la U al fondo

En el Mirador del Cleto

Seguimos subiendo y el Llano cada vez se hace más grande

Vistas a la Axarquía y el mar

El camino recorre zonas de pedregal y dolinas cubiertas de una rala hierba

Equilibrios

una zona intermedia más llana

Afrontando la subida al Cerro Corona

Vistas del Llano de Zafarraya desde el Mirador del Cerro Corona

El pueblo de Zafarraya al fondo

Toca bajar de nuevo hacia Ventas

La bajada, los tajos del Boquete y La Torca al fondo

El collado donde el sendero gira al norte

y al sur una bajada por los tajos con una pendiente importante,

mucha piedra suelta, palmitos, esparto

y unas vistas impresionantes

del Boquete de Zafarraya

En el cruce del 8 y parte del grupo algo más arriba

Llegando al primer mirador de la subida al Tajo de la U

el Mirador del Hoyillo Estercolado, donde descansamos  y reponemos líquidos, sólidos y fuerzas

Ventas de Zafarraya

Reemprendemos la marcha

El Boquete desde arriba

Sª Nevada a lo lejos

Panorámica del Llano de Zafarraya desde el mirador de la U

La cueva se hace esperar. 

Pero ahí está, con su enorme ventana al suroeste

Bajamos de nuevo por el sendero

Oteando el camino

Casi a vista de pájaro

con torres de piedra sobre nuestras cabezas

y un senderillo que a la vez que sube se va perdiendo

Collado en el que había que crestear un poco y bajar a la zona de solana

Tajos, con la Maroma al fondo

Pero fue la umbría nuestro camino y nuestro error

Poco metros y mucho cansancio un buen tiempo después

Cresteando por un rato

con tramos pedregosos

algún pequeño llano herboso

más fácil de recorrer

y pináculos de piedra

que se iban sorteando con más o menos facilidad

hasta que hubo que bajar pues la cresta se ponía arisca

y salir por fin a las sendas que recorrimos allá por 2016

El pico del Hoyo del Toro

y la Cueva de los Guaicos a sus pies

Vinos en Granada

y dulce en Málaga mirando al mar

Levantando la mesa en el restaurante

Alguna mancha de nieve en la umbría

y mucho camino aún por recorrer

alguien lo llamó "El pedregal infinito"

Juno planifolia - Lirio de invierno

¿Nos vienen a rescatar? 

La Torca

Sombras: Laderas del Vilo, Tajo Dª Ana, Camarolos y Peña Negra

Por el pinar, bajando del Pto. de Veredas Blancas

La luna madruga y nos acompaña en nuestro discurrir por el Llano

Luna llena de este febrero frío... y no hubo que sacar el frontal.

Yo conozco a uno que se llevó de recuerdo una piedra en su mochila.

Mapa de la ruta