martes, 17 de abril de 2018

JUEVES 19 DE ABRIL: SIERRA DE ALCAPARAÍN Y COMIDA EN CARRATRACA


Sierra de Alcaparaín y comida en la Pepa. 19 de abril de 2018.
Participantes: Victoria, Paco, Pepe, Miguel, Juani, Luci, Manu, Manolo y Jesús a caminar, Pedro, Ricardo y Miguel Arcas a comer
Distancia recorrida:  11 km.
Desnivel acumulado:  660 m.

Desayuno en el bar el Cruce de la carretera de Ardales. Molletes y rebanadas acompañadas de aceite, mantequilla y mantecas blanca y colorá. Todo para untar en el pan. Muy buen desayuno, a 2,5€. Felicidades a Victoria y a Luci, y muchísimas gracias por la invitación al desayuno.

Se programó una ruta corta con la idea de estar a las 2 en Carratraca para comer en la famosa Pepa. Programar algo cortito y con comida supone doblar la afluencia. Véanse sino otras crónicas de los jubilados, 4-6 personas.
Acudieron a la cita Juani que había salido escarmentado de la subida a la Encantada, Miguel que llevaba más de medio año liado con la operación del menisco y con la boca, y Luci que andaba flojucha últimamente. Los tres decían que querían probar a caminar y que se volverían si no se encontraban bien. Pero nada parecido con la realidad. Subieron y bajaron como motos. Están preparados para cualquier caminata.
Salimos de la balsa contra incendios para subir por el barranco más al este y vuelta por el del oeste de los dos que forman el arroyo del Conejo. La subida entre amenas charlas, con alguna paradita para admirar esos hermosos tajos y el pantano Conde de Guadalhorce; parecía lleno desde la distancia.
Poco antes de llegar al altiplano nos acordamos de la predicción del tiempo que Pepe lee puntualmente en el desayuno: viento fuerte de hasta 25 km/h. Bastante más de los 25 era el viento que nos azotaba. Bien pertrechados con los cortavientos proseguimos hacia el tajo de la Canana. En el tajo íbamos a volar. Hicimos una foto de compromiso, saludamos al castillo del Turón, y descendimos buscando algún alivio al vendaval. Nos acercamos a la gran grieta al sur de la Canana, disfrutamos de ella, aunque sin acercarnos a los tajos porque con el viento era muy peligroso.
Al volver hacia la senda, en un recoveco, protegidos por las encinas, paramos cinco minutos para tomar alguna fruta y dátiles. Un Ángelus corto porque nos esperaba la Pepa. La cañada del descenso nos protegió del viento y como el sol calentaba, hubo que meter a las mochilas los cortavientos. Paramos de vez en cuando para hacer fotos en este barranco ornado por esas rocas erosionadas en formas tan curiosas. Según bajábamos vimos una sendita que debía salir de la casa forestal. Efectivamente, de la parte sur de la casa, junto a unos eucaliptus, partía una senda llana. Como teníamos tiempo la exploramos. Está perfectamente construida, con jorfes que la sujetan, aunque en un tajo el jorfe había caído y había que pasar con cuidado entre la roca y el abismo. La senda llega al lecho del barranco del descenso, cruza la cresta al sur y entra en el barranco del ascenso para unirse al carril de subida a unos 720 m de altura. La senda continúa al otro lado del carril subiendo por el lomo y saliendo a la senda de subida ya mucho más arriba. Ya conocemos un poco más Alcaparaín.
A las 13,30 llegamos a los coches, algunos se cambiaron de ropa y otros tal cual bajamos nos metimos en los coches. Aparcamos junto a la entrada inferior de la fonda de la Pepa y subimos a la casa-fonda. Una casa antigua, con un montón de cuartos y recovecos, todos llenos de gente. En el segundo piso, en una mesita redonda y otra ovalada nos acomodaron. Como el menú es fijo enseguida sacaron dos boles con sopa y con gazpachuelo, y una bandeja con “paella”. Cambiamos el vino peleón del menú y la gaseosa por un Andresito, D.O. Sierras de Málaga, bastante bueno. La sopa y el gazpachuelo, ricos, la “paella” no. Sacaron después los tres segundos del día, albóndigas, carne con tomate y chorizos, con abundantes patatas fritas y huevos fritos, todo bueno, y luego flanes, arroz con leche y unas naranjas. Salimos a 15€, con los 50€ extra del vino incluidos. Una buena comida aunque estuvimos demasiado apretados y el servicio tardaba. La camarera, subiendo y bajando esas empinadas escaleras hizo en un rato mucho más ejercicio que nosotros en Alcaparaín en toda la mañana.

Miguel, muchas gracias por habernos hecho conocer este curioso y famoso restaurante.

INICIANDO LA SUBIDA POR LA PISTA
CAMINANDO EN ALEGRE CHARLA

POR LA SENDA ZIGZAGUEANTE



EL GRUPO EN EL TAJO DE LA CANANA
ADMIRANDO EL PAISAJE CON EL PANTANO AL FONDO
EN LA GRIETA






EN LA BAJADA CON CARRATRACA AL FONDO

EN LA CASA FORESTAL EN RUINAS
POR LA SENDA DE LA CASA FORESTAL
CRUZANDO EL PUENTE RÚSTICO
Coronilla glauca* 
Ophrys fusca. 




COMIDA Y CAFE EN CASA LA PEPA DE CARRATRACA






martes, 10 de abril de 2018

Domingo 15 de abril: Sª de Gádor: Celín - Pecho Cuchillo

Participantes: 7
 Paco Ruiz, Dolores, Raúl, Manuel D, Manu, Ricardo  y Jerónimo
Distancia recorrida:
20,5 kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
1.500 metros
Altura mínima: ( 560m – Área Recreativa de Celín)
Altura máxima: (1975 m – Pico Castillejos)
Tipo de recorrido:
Dos circulares unidas por un tramo de ida y vuelta
Tipo de camino:
Veredas y  campo a través principalmente, y pequeños tramos de carril.
    
Mapa de la ruta

Área recreativa de Celín

Antirrhinum mollissimum

Comenzando la subida

Barranco de las Fuentes

Nuestro objetivo, Pecho Cuchillo, allá arriba

Cortijo de Chiclana, en la unión de los barrancos del Coto y de las Fuentes

Por los caminos de la repoblación de los años 40

Próximos al Cortijo de Robles

Barranco del Coto

Asoman las cumbres nevadas de la Sª de Gádor

Y al sur, los invernaderos del Ejido y el Campo de Dalías

Arcedo en una ladera pendiente

Roquedo rojizo y al fondo, los morrones de la Bandera y de Mariné

Sorteando piedras y pequeños tajos a derecha e izquierda

Una larga y empinada ladera  por senderos de cabras

Llegando a la zona más alta

Grupo en los Castillejos (1.975m)

Con dos cañones por vino, desde Pecho Cuchillo apuntando al mar

de plástico

Slalom sobre piedras

Vistas al El Ejido

Malva oblongifolia - Malva de las Alpujarras