lunes, 8 de febrero de 2016

SABADO 13 DE FEBRERO: SIERRA DE MIJAS

Participantes:  15
Ana, Jerónimo, Nori, Paco Ponferrada y Pili, Paco Zambrana, Rafa, Manuel de Rincón, Luci, Lucía, Paco Ruiz, Antonio de Fornes, Manolo, Carlos y Jesús
Distancia recorrida:
20 kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
1.050 metros
Altura mínima: 440 metros (Carretera de Alhaurín el Grande)
Altura máxima: 1.150 metros (Pico Mijas)
Tipo de recorrido:
Circular

Desayuno en Fuengirola: Buenas rebanás, pitufos y bocadillos de todo tipo.

Cada día tiene su tinte especial. Este tenía el riesgo de nubes y viento que afortunadamente no se sustanció. También fue día de pérdidas. Jesús olvidó el bastón en la fuente de la plaza de la Axarquía, Manuel de Rincón dejó un par de licencias federativas en el bar del desayuno y Paco Zambrana perdió el chaquetón mientras caminaba. El chaquetón se recuperó sobre la marcha por alguien que iba detrás; suerte, de haber ido Paco el último se hubiera enterado de la pérdida al llegar a los coches, por la tarde, porque no necesitamos abrigo en todo el día. Jesús llamó a su mujer y ésta recuperó el bastón en la fuente; se ve que era poco atractivo para quien pasara por allí, pero para él suponía perder una seña de identidad. No hubo tanta suerte con las tarjetas; Manuel llamó al bar y le dijeron que no habían recogido nada. Habrá que solicitar un duplicado.

Partimos de la carretera entre Mijas y Alahurín, cerca ya de Alhaurín, en el carril que comienza por el Pecho de los Lobos. Lo dejamos por una sendita a la izquierda que rodea la sierra por el oeste, hacia Alhaurín. Antes de bajar al pueblo sale otra senda a la derecha, en dirección este, que sigue rodeando la sierra, cruza la pista de Alahurín al Pico de Mijas, se mete en la ladera izquierda del barranco del Tejar y por ella asciende con fuerza a buscar la pista al Pico ya casi debajo de él. Todo este recorrido es bastante húmedo, aunque este año esté seco, de pena, y debajo del pinar suele brindar una gran variedad de orquídeas. Estaban en flor la fusca, escolopax y tenthredinifera, además de narcisos amarillos, fritillaria, gamón y jaguarzo morisco.
En la subida paramos al Ángelus en la misma senda porque no había otra zona mejor. Descansamos, repusimos fuerza, nos reímos de la mala digestión de Manuel de Rincón con su mantequilla y de los intentos de Nori por buscar un cuarto de baño escondido.
Conforme íbamos llegando al Pico las nubes iban entrando de sur a norte. En el Pico no se veía nada al sur y poco al norte, así que nos hicimos la foto de rigor junto al vértice y echamos al este para crestear al Puerto de Málaga por los cerros de los Conejos y Chaparral. Antes este recorrido era muy dificultoso por las rocas y los rebrotes de las encinas, ahora, como esta sierra está tan pateada, hay hasta una sendita que facilita el paso. Las nubes se habían ido y disfrutamos de las vistas a sur y norte, a Benalmádena-Fuengirola y al valle del Guadalhorce y bahía de Málaga. Del Puerto subimos al cerro de Málaga por el gusto de subir, para volver otra vez al Puerto y allí mismo se preparó el rolde para el almuerzo. Un par de grupos pasaron mientras comíamos, pero aparte de esa incidencia la comida fue tranquila, abundantísima y deliciosa, como siempre. Probamos muy buenos vinos de Cariñena, Granada y hasta un italiano del Piamonte. La llamada de atención del Comité de Cata ha dado sus frutos. Hubo también cervecita fresca, tés y orujos. Faltó el brownie de Ana; esperamos que enmiende esa falta en futuras salidas.
Del Puerto tomamos la senda por la cara sur de la sierra, pasamos del valle del barranco del Puerto al de la Adelfa para desembocar en la pista que recorre la cara sur. Esa pista hacia el oeste nos devolvió a los coches.
Excelente día, caminando como en verano en mangas de camisa y de manga corta


Acidez en los vinos.

Un viticultor de Alsacia trabaja en su viña para buscar azúcar y un viticultor de la mayoría de las regiones de España trabaja para buscar acidez.
Si no lo consiguen en la viña: uno tiene que comprar azúcar y el otro ácido tartárico, para añadir en la bodega (hasta un gramo y medio de  tartárico por litro). No creo que los agricultores estén por añadir más tartárico del que corresponde, no se lo dan gratis. Bodegas que producen cientos de miles de litros le dedican una pasta a este concepto.
Si no nos gustan algunos de los vinos que llevamos, seguramente es por una causa diferente al exceso de acidez.
Si tomamos una mencía del Bierzo y una monastrel de Murcia sentiremos más ácida la primera  que la segunda; pero es más probable que la monastrel no tenga la acidez que requiere un vino equilibrado, a  que la mencía tenga más acidez de la que corresponde.

El CC de la VA nos invitó a esmerarnos con los vinos  y le estamos haciendo caso; hasta un vino italiano tuvimos el sábado pasado, esto promete.

ENLACE PARA VER MAS FOTOS EN PICASA

Inicio de la ruta
Por el bosque de pinos
La niebla aparece llegando al Pico Mijas

En el Vértice Geodósico del Pico Mijas
Málaga bajo las nubes
Por la cresta camino del Puerto de Málaga

En la cima del Pico de Málaga
Las vistas de Fuengirola
Los vinos
El vinatero


Los fotógrafos concentrados
Ophrys tenthrendinifera
Ophrys scolopax
Gennaria diphylla
 Fritillaria hispanica
Orchis collina
La Ruta

domingo, 7 de febrero de 2016

MIÉRCOLES 10 DE FEBRERO: SAYALONGA, CÓMPETA, CANILLAS DE ALBAIDA, ÁRCHEZ, CORUMBELA




Participantes:  8
Miguel+Tango, Manolo, Paco, Pepe, Antonio, María Victoria, Jesús y Pedro Aguilar
Distancia recorrida:
23 kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
950 metros
Altura mínima: 240 metros (Río Algarrobo y Sayalonga)
Altura máxima: 674 metros (Cerro La Rábita de Sayalonga)
Tipo de recorrido:
Circular

Desayuno en Caleta. El bar Manolo está cerrado, fuimos al Carlos y resulto bien y barato, menos de 2 euros el café y la tostada. Además tiene buen sitio para aparcar.

Nos estamos volviendo viejos. Habíamos pensado ir a explorar la sierra de Játar, salió un día con viento y cambiamos la ruta a un sitio más abrigado, con menos viento. ¿Cuándo habíamos cambiado la ruta por unas rachillas de viento?
Partimos del aparcamiento de Sayalonga, hacia arriba a la loma de la Esparraguera. Del aparcamiento sale una pista hormigonada que sube con relativa suavidad, pero la desechamos por el camino a Torrox, mucho más empinado y con peor firme. Bueno, viejos pero aún nos queda algo de empuje. Ya en la loma hicimos una excursioncita al sur para visitar el vértice geodésico de la Rávita de Sayalonga. Adivinanza, ¿de quién sería la idea de llegar al vértice?
Por una pista terriza nos acercamos al promontorio y luego, detrás del bravo Antonio, ascendimos como pudimos entre la maleza, entre la valla del último chalet y la maleza, hasta el vértice. La verdad es que el vértice decepciona un poco porque está rodeado de verjas y casas, pero con algunas piruetas aún pudimos sacar una foto de grupo sin que se viese mucho la influencia humana de alrededor. Luego, por un carrilillo bajamos más cómodamente que a la subida regresando al lugar de la loma de la Esparraguera al que habíamos accedido desde Sayalonga.
Pusimos rumbo a Cómpeta por la loma adelante, con algunas rachillas de viento, entre las casas que han colonizado toda la cresta por donde va el Camino Corca y la Cuesta Ruano hasta el Portichuelo. Por una senda-barranco bajamos a la circunvalación de Cómpeta y por la ermita de San Sebastián entramos en el pueblo buscando la plaza de la iglesia. Poco antes de llegar hicimos compañía a un epiléptico que estaba tumbado en el suelo. Enseguida llegó la ambulancia de urgencias y dejamos al hombre en mejores manos que las nuestras.
En Cómpeta tomamos un aperitivo en la plaza con cervezas, vino y tapas, y emprendimos el camino hacia Canillas. La Gran Senda de Málaga une estas dos localidades por un sendero llano, amplio, bien trazado, con unas muy buenas vistas sobre el valle del Algarrobo.
Cruzamos Canillas de arriba abajo pasando por la plaza de la iglesia. En el comienzo de la carretera a Árchez charlamos con la gente de nuestra edad que tomaba el sol mientras llamábamos a Pedro Aguilar para citarlo a almorzar en Corumbela. En Árchez nuevas cervecitas y vinos con sus tapitas correspondientes y…a la carretera a Corumbela. Este fue el tramo más tedioso por el asfalto.
Antes de llegar a Corumbela encontramos al amigo Pedro charlando con un pastor que se quejaba del dinero que le costaba mantener al ganado con pienso por falta de pasto. Nos sentamos a almorzar en un mirador en Corumbela, con vistas a Cómpeta y Canillas al norte y a Sayalonga y al mar al sur. A la vez que dábamos cuenta de las viandas nos enzarzamos en varias discusiones que iban de lo organizativo del grupo a lo político. Otra señal de la falta de flexibilidad implícita en la edad. Malo. Pasamos un rato excelente, nos despedimos de Pedro e iniciamos el descenso al río para remontar después a Sayalonga entre huertas de aguacate. Una breve visita al cementerio redondo y a los coches.
Excelente día, con viento amainando de la mañana a la tarde, en un recorrido con excelentes vistas, y con los alicientes de los aperitivos en los pueblos y la visita de Pedro para almorzar. ¿Qué más se puede pedir? Sí, se puede pedir que seamos más flexibles y regañemos menos.


Sayalonga
Llegando al cerro La Rabita con Corumbela al fondo
El Vértice Geodésico de La Rabita de Sayalonga
Bajando por entre la maleza
Entrando en Cómpeta
Vinito y tapita en la plaza de Cómpeta
El valle de Sayalonga y Algarrobo desde la Senda de Cómpeta a Canillas de Albaida
La plaza de Canillas de Albaida
La iglesia de Árchez
Canillas y Competa desde la carretera de Corumbela
Llegando a Corumbela
Pedro y el grupo de charla con el pastor
La iglesia de Corumbela
Los vinos. De aperitivo vino blanco con gambas
Restaurante en el mirador de Corumbela
La Ruta

miércoles, 3 de febrero de 2016

SABADO 6 DE FEBRERO: SIERRA NEVADA. LA PEZA, CERRO DE MONTEFRÍA


Participantes:  12
Antonio y Fini, Jerónimo y Tere, Paco Ponferrada y Pili, Nori, Luci, Paco Ruiz, Paco Zambrana, Manolo y Jesús.
Distancia recorrida:
16 kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
830 metros
Altura mínima: 976 metros (La Peza)
Altura máxima: 1.730 metros (Cerro Montefría)
Tipo de recorrido:
Circular

Desayuno en la gasolinera de Beas de Granada.
Partimos de La Peza, del aparcamiento al lado del cuartel de la Guardia Civil, entramos al pueblo por la calle Alcalde Carbonero, cruzamos el río Morollón, dimos la vuelta a la iglesia y salimos del pueblo por la calle San Francisco Bajo, a la pista alquitranada prolongación de la calle, para recorrer parte del camino de herradura de La Peza a Güéjar Sierra.
En cuanto salimos del pueblo teníamos al frente el cerro Montefría, nuestro objetivo. Hacia él nos dirigimos por la pista siguiendo el valle del arroyo Espique. En la zona de la fuente de la Encantada la pista se bifurca. Tomamos a la derecha, paralelos al barranco de la Encantada, subiendo las fuertes pero cortas rampas que nos sacaron del barranco para entrar otra vez en el valle del Espique. Una cordillerita a la derecha nos tapó la Montefría y esa cordillerita, al acercarse a nuestra pista, nos acercó sus bellos roquedos y algunas zonas húmedas con junqueras como la Fuente Grande. La fuente tendría agua en su tiempo, hoy está seca y con una ancha perforación sin uso aparente cerca de donde manaba.
A pocos metros de la Fuente Grande dejamos la pista por el camino de herradura a Güéjar que parte a la derecha debajo de una añosa encina, pasamos debajo del corral del Madero siguiendo el valle del Espique, teniendo al frente ahora el cerro Volota. Entramos en el pinar para ascender poco después el repecho que nos llevó a la fuente de la Guija. La fuente está a 50 m a la izquierda, al otro lado del fondo del valle del Espique, y es un chortal aprovechable por el ganado pero no por la gente. Hay que tener mucha sed para amorrase a beber en ese hilillo de agua.
La senda remonta ahora por un bonito encinar, bastante tupido, en el que se han plantado pinos innecesariamente puesto que ya estaba el encinar, y a la sombra, protegidos también del viento, lo remontamos hasta la pista de La Peza al puerto de los Blancares en la carretera de La Peza a Quéntar. Aquí dejamos el camino a Güéjar para tomar la pista a la derecha durante un trecho, con la cúspide de la Montefría enfrente coronada por una caseta de vigilancia de incendios. A la derecha, La Peza constreñida por los valles de sus arroyos, un poquito del embalse de Fernando Abellán, y más allá la llanura de Darro con el Mancar y Cazorla al fondo.
Dejamos la pista para entrar por una cañada al encinar que cubre la Montefría, sin senda, sorteando las ramas de las encinas por arriba y sus rebrotes por abajo. En un clarito del encinar paramos al Ángelus. Mientras disfrutábamos de los verdes cerros Volota y Quiquebal, rematados con la blancura de la nieve de la loma del Lanchar, cerro de los Machos y picacho del Veleta, empezaron a pasar las clásicas rondas de mostachones y pasas, con la novedad de los roscos de Gaucín y el delicioso té que prepara Fini con hierbas de la Sierra.
Descansados y reconfortados hicimos el último repecho del encinar, entre azafrán de Sierra Nevada y cólchico de primavera, para salir a una llanurilla en la cresta de la Montefría. Cresteamos después hacia la caseta de incendios por un lapiaz dificilillo, con un par de pequeñas dolinas, entre sabina mora y algunos oxicedros.
La vista desde la cúspide es asombrosa. Por el sur, desde este a oeste esta La Peza y Lugros con la cuerda de los morrones: Rayo, Buitre y Chullo en Almería, Sanjuanero, Mediodía y San Juan, Picón de Jérez, Covatillas, Cuervo, Mojón Alto, Alcazaba, Mulhacén, puntal de la Caldera, crestones de Ríoseco, loma del Lanchar, Machos, Veleta y Peñones de San Francisco, cerrando el horizonte. Más cerca el Volota, Quiquebal, Zujerio y Miguelejos. Por el norte de oeste a este: Mahalijar, Orduña, Cabeza y Cola del Caballo, Diezma, Darro, presa de Francisco Abellán, llanos de Diezma, Darro y Gorafe, cerro del Mencar, Cazorla, la Sagra y la sierra de Baza. Inolvidable vista que hubiéramos disfrutado más si el viento no hubiera soplado tan fuerte.
Descendimos por el pinar del noreste a la pista dejada y a unos metros del collado de la Haza de la Cabaña entramos en la cabecera del valle del Barranco Hondo que nos brindó protección contra el viento. Por el fondo del valle se camina sin problema aunque no haya senda. Más abajo nace una sendita a la derecha que se continúa con un carril sin uso que se hizo para extraer la madera del incendio.
En una llanurilla del valle, protegidos del viento, paramos a almorzar. Fue el día de las pérdidas. En la subida de la mañana Paco Ruiz perdió sus gafas y a la hora del almuerzo Jerónimo había perdido su bastón recién estrenado. Jerónimo, en vez de comer, marchó a buscar su bastón y el resto lo esperamos comiendo. Empezamos con la chacina, cebolla con atún al estilo Nori, ensalada, ensaladilla de pasta, tortillas de papas y atún, carne guisada, croquetas, pastel de atún, guiso de costilla de cerdo…y más cosas que no recuerdo. Los vinos, excelentes. Comenzamos con uno de la Mancha, seguimos con otro de Alicante y terminamos con un Cariñena. Aún sobró un Calatayud que queda en reserva. El escrito de la Comisión de Cata ha hecho efecto y se traen cosas ricas. Ya estábamos con los tés y orujos cuando volvió Jerónimo con su bastón; se lo había dejado donde hicimos el Ángelus, así que hizo media caminata de más. Comió deprisa lo que Tere le había guardado.
Con la dificultad propia de la barriga llena nos pusimos en pie reanudando la caminata, ya por carril, excepto un trocito de monte a través. Precisamente en ese trocito se despistaron algunos que venían retrasados. A base de gritos y con las indicaciones de Paco Ponferrada logramos poner al pelotón retrasado en el carrilillo correcto. Aún hubo otra pérdida. Fini olvidó su bastón en el carrilillo al hacer una parada técnica. Antonio volvió a por él mientras el resto visitamos el castillo sobre el pueblo terminando todos reunidos en el aparcamiento.


La Iglesia de La Peza
Por el valle entre almendros
Las cinco mujeres al frente del grupo
Subiendo por el barranco de Espique
Senda entre pinos y encinas
Crocus Nevadensis
Colchicum Triphyllum
Llegando al cerro Montefría
El grupo en la cima de Montefría
La Peza desde Montefría
Sierra Nevada desde Montefría
Los vinos que pasaron con éxito el control del Comite de Cata
El restaurante en mesa redonda
Figuras del viento
Llegando a La Peza
Subiendo al castillo
El castillo
Bajando del castillo
La Ruta