domingo, 22 de septiembre de 2019

MIERCOLES 25 SEP: ALHAURIN EL GRANDE PICO MIJAS Y CERRO BARRETOS

Arroyo del Tejar, Alhaurín el Grande-Cerro Barreto. 25 septiembre de 2019.
Participantes: Pili, Paco Ponferrada, Antonio Muñoz, Pepe, Manolo, Antonio Usieto, Victoria, Jesús.
Distancia recorrida: 13 km
Desnivel acumulado: 950 m.

Desayuno en Venta Los Chavos. Muy bien. No sabemos el coste porque Usieto nos invitó por su cumpleaños. ¡FELICIDADES! Bien venido al club de los 70. ¡Estamos en los mejores años! Al desayuno llegamos tarde por un descomunal atasco en los alrededores de Málaga debido a un accidente de un camión.

Queríamos salir del nacimiento del Chorro en Alhaurín porque parece ser que la ciudad de Alhaurín se formo alrededor de este nacimiento de agua. Pusimos en el Google Maps “Nacimiento del Chorro” y nos llevó a un colegio y un barrio así llamados, pero no vimos el nacimiento por parte alguna.
Salimos del colegio público, calle arriba hasta encontrar el cercano arroyo del Tejar por donde pretendíamos subir. El arroyo está jalonado por construcciones, poco más que chabolas, llenas de perros de cazadores con un griterío tremendo. Menos mal que eso solo dura unos metros.
Por el arroyo sube un maltrecho carril, inútil hoy para la circulación, y una línea eléctrica. El carril llega hasta una antigua cantera. De la cantera hacia arriba se camina por el cauce malamente porque hay un tramo con mucha roca grande. Luego mejora por una sendita a la derecha sobre el cauce que luego pasa a la ladera derecha del valle abandonando definitivamente el cauce para ascender a media ladera. En este tramo Pili no se encontraba bien de su estómago y Paco y ella decidieron volver al coche. Después supimos que, afortunadamente, el malestar se le pasó pronto.
Una buena senda cruzó la nuestra y poco más adelante la sendita nuestra se convirtió en carrilillo ya en el nacimiento del arroyo del Tejar. Nuestro carrilillo se unió a la pista de Alhaurín el Grande al Pico de Mijas y por ella llegamos a la bola del pico.
Continuamos del pico al noroeste por toda la cuerda, aprovechando una sendilla de montañero, entre encinillas y rebrotes que dificultan a veces el paso. Hay tramos en los que hay que saltar de roca en roca, sobre todo en la parte del cerro de la Sepultura, y luego, por la derecha, se incorpora un carrilillo convertido en senda que llega hasta la antena del cerro Barreto, el extremo occidental de la cresta.
Jesús había entendido de Jerónimo que por el lomo occidental bajaba senda hacia Alhaurín, por eso nos embarcamos en descender por ese lomo, sin senda al principio, con la esperanza de encontrarla más abajo. Pero no apareció ni arriba ni abajo. Descendimos evitando la maleza, poco a poco, hasta la pista de Alhaurín al Pico Mijas, pista que alcanzamos donde la senda del Roaero de Aguilar se une a la pista.
Bajamos un poco más por la pista hasta encontrar una pinada y a su sombra paramos a comer y a descansar. Tuvimos una buena comida, con aperitivos de categoría a base de paté y ventresca de atún de almadraba, cecina, chorizo, longaniza y jamón. Luego un par de deliciosas tortillas de patata, una ensalada cateta, salmón escabechado y pollo al estilo moruno, enjugado todo con un par de vinitos manchego uno y aragonés otro. De postre queso, almendras y orujo.
Con la mochila vacía y la barriga llena seguimos descendiendo pista abajo. Conforme bajábamos aumentaba el calor y disminuía el fresco vientecillo de las cimas, así que llegamos a Alhaurín sudorosos y deseosos de tomar algo fresco.
Pepe estuvo en Alhaurín en sus años mozos y quería saludar a un antiguo amigo que regenta un bar-museo. Allá que fuimos para encontrarlo cerrado. Dejamos a Pepe tratando de localizar a su amigo y el resto nos sentamos a tomar un buen refresco en una calle peatonal más abajo.
Recuperamos a Pepe que había visto a su amigo y ya directamente volvimos a casa.

Día caluroso que se noto poco en el arroyo del Tejar porque era de mañana y había sombra. En la altura el vientecillo nos refrescó, pero luego en la bajada sufrimos un día de pleno verano. Hemos de buscar una alternativa al descenso desde el cerro Barreto.

POR EL CARRIL DEL ARROYO DEL TEJAR




EN LA CIMA DEL PICO MIJAS


POR LA CRESTA HACIA EL CERRO BARRETOS
EN ELCERRO DE LA SEPULTURA


Pico mijas y su ladera sur con la senda Roaeras de Aguilar

Cresta de la sierra de Mijas desde cerro Barreto hacia Pico Mijas

CERRO BARRETO

EN LA CIMA DEL CERRO BARRETO
BAJANDO CAMPO A TRAVES


EL RESTAURANTE A LA SOMBRA DEL PINO


Celtica gigantea (Stipa gigantea) Banderillas 

Leucojum autumnale, Campanilla de otoño 

Mariposa del madroño, Charaxes jasius



LLEGANDO A ALHAURIN EL GRANDE










miércoles, 18 de septiembre de 2019

21 de septiembre: Sierra de las Nieves


Participantes: 11
Paco P., Jesús R., Jesús C., Pilar, Ana, Paco R., Manuel D., Rafa, Ricardo, Paco Z.  y Jerónimo
Distancia recorrida:
20  kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
1.100 metros
Altura mínima: (720 m – Campo de fútbol de Yunquera)
Altura máxima: (1.470 m – Pto. de los Hornillos)
Tipo de recorrido:
Circular y en parte de ida y vuelta
Tipo de camino:
Senderos principalmente y carril.

 

Desayuno en el bar Quini de Yunquera. Excelentes molletes con aceite, manteca blanca y manteca colorá. Algunos con jamón. A 2,50€.

Bienvenido Rafa. Hacía tiempo inmemorial que no caminabas con el grupo. No dejes las buenas costumbres.

Al preguntar en el campo de fútbol quién llevaba vino salieron a relucir 5 botellas. En estos tiempos de escaseces de vino se agradece contar con más vino del necesario. Cargamos con 3 de ellas y dos quedaron para otra vez.
 
La puerta de entrada al Parque está cerrada hasta el 15 de octubre. Esto nos limita las muchas posibilidades de rutas en la sierra a sólo dos puntos de salida: los lejanos Sauces y el cercano campo de fútbol. Elegimos esta última partiendo por el carril de la Cámara, entre olivares y viñedos plantados en pequeños bancalitos sujetos por albarradas de piedra, aprovechando cualquier resquicio entre las rocas.

Del collado de la Cámara bajamos a tomar la senda por la cañada del Puerto del Saucillo, caminando bajo el bosque de pino carrasco, en una mañana que no se necesitaba la protección del bosque porque las nubes ocultaban el sol. En esta primera salida de la temporada, después del largo verano mediterráneo, siempre hay muchas cosas que contar, así que la conversación iba por grupitos poco estancos, pues el personal pasaba de uno a otro con total permeabilidad.

Con este talante llegamos a la pista de la Cueva del Agua y seguimos por la senda a Huarte rodeando el cerro de las Palomas, disfrutando del panorama de esa preciosa serranía llena de cañadas y crestas cubierta aquí de pinar. No es el panorama de las Rocosas, añoraban los del viaje a Canadá, pero tampoco desmerece.

En el puerto de Huarte hicimos la paradita del Ángelus, bajo el cerro de la Cruz y frente a la blanca casa de Huarte coronada por el pico del Jarro y el Filar de los Ermitaños. Como novedad, Ricardo trajo unos azufaifos y acerolas de su huerto.

En la casa de Huarte las higueras desbordan la tapia y ofrecen higos al caminante, higos ya arrugaditos, dulcísimos, que pedían agua de la cercana fuente, pero el dueño de Huarte había conectado la fuente a una manguera para aprovechar el agua hurtándosela a los transeúntes.

En la cañada de la Encina las zarzas y sobre todo las aulagas están cerrando la senda, a pesar de que es bastante transitada, de modo que estábamos deseando salir de la cañada al altiplano por donde caminamos con mucha más comodidad acercándonos a la cuesta a la fuente de los Hornillos. Esta cuesta, bajo los enormes pinsapos, aunque empinada, resulta muy bonita.

La fuente echaba su hilillo de agua fresca que nos sirvió para quitarnos la sed y el sudor. Sobre ella, bajo los tajos del Hornillo, encontramos restaurante apropiado para el almuerzo. Se abrieron unas cervecitas frescas que nos supieron a gloria y luego se comenzó con las chacinas de aperitivo, seguidas de escalibada, tortilla, garbanzos con jibia, pollo, carne de cerdo, lomo al ajillo, lomo al horno, entre otras fruslerías. Regamos la comida y los quesos con un Ribera, un Somontano y un Campo de Borja. Para terminar una tarta de higos, tés y orujos varios. La tarta, riquísima. Este Jerónimo se supera día a día.

Después de comer, a regañadientes, subimos al puerto del Hornillo para bajar después por el valle del arroyo de la Cuesta de los Hornillos hacia puerto Bellina. Merece la pena subir al puerto para disfrutar luego de este precioso valle.

Los alrededores del puerto tienen abundantes cedros con sus perfectas piñas en todo su esplendor. Remontamos por el tajo de la Alberca para bajar a la Cueva del Agua, sin agua esta vez en la fuente, aunque con unos preciosos serbales mostrando sus serbas rojas contrastando con el verde ceniciento de las hojas.

A buen paso bajamos la pista de la Cueva del Agua y luego la ya transitada cañada del Puerto Saucillo hasta dar con los coches en el campo de fútbol.

Al final hubo sorpresa. Ricardo y Paco Ruiz habían traído manzanas uno y uvas otro de sus huertos. Cada cual se proveyó de una bolsa y echó lo que quiso hasta agotar las existencias. ¡Muchas gracias a ambos!

Día excelente para caminar, nublado, con buena temperatura, aunque con mucha humedad que hacía sudar. De las tormentas anunciadas nada de nada, sol y nubes sin más.

Urginea maritima - Cebolla albarrana
 
Scilla autumnalis
 
Por el Bco. del Arca
 
Jaula vegetal
 
Camino de Huarte
 
Entrando en el pequeño pinsapar antes de la subida al Cortijo de Huarte
 
Merendera
 
Encarando la subida al pinsapar de Cubero
 
Por el pinsapar
 
Cogiendo agua en la Fte. de los Hornillos
 
Bajo los tajos que coronan las covachas de los Hornillos
 
Vinos
 
Campanula...
 
pequeño helecho en la roca
 
Recogiendo tras la comida
 
Pinsapos
 
esbeltos
 
Cerca del Pto. de los Hornillos
 
245
 
222
 
aproximación... al Pto. de los Hornillos
 
Pinsapar de Bellina
 
Atravesando la Cañada de Bellina
 
Grupo en un viejo pinsapo
 
¡Métela!
 
Piñas de cedro abiertas
 
Pto. de Bellina
 
Frutos de mostajo
 
Cardo ...
 
De vuelta
 
heliotropium europaeum - Verruguera