lunes, 12 de noviembre de 2018

MARTES 13 NOV: CUEVA DE NERJA, TAJO DE LOS BUEYES, BARRANCO DE LA COLADILLA

Cueva de Nerja-Tajo de los Bueyes-Fuente del Esparto-Barranco de la Coladilla. 13 de noviembre de 2018.

Participantes: Miguel, Enrique, Antonio Usieto, Antonio de Fornes, Manolo y Jesús
Distancia recorrida: 14,8 km
Desnivel acumulado: 900 m

Desayuno en la gasolinera de Nerja invitados por Manolo en el día de su cumpleaños. ¡¡¡ Felicidades Manolo!!!

Hoy teníamos un día especial porque de los 6 participantes, dos tenían algo que celebrar. Manolo su cumpleaños coincidente con este día y Enrique su inclusión en el grupo de los jubilados. Además era un recorrido novedoso para todos, bien totalmente, bien en parte.

Partimos de la entrada a la cueva de Nerja hacia la cordillerita que separa el barranco de la Coladilla y el arroyo Sanguino. En esta primera parte la fundación Cueva de Nerja ha construido un sendero por encima de la cueva con cartelones de tanto en tanto, que hablan de la formación, geología, vida, etc. y con un mapa donde sitúan al caminante en relación a la cavidad sobre la que camina. Muy curioso e ilustrativo.
Termina el sendero de la cueva y se continúa por una desdibujada vereda de montañero para ascender al primer cerro, el de la Fuente del Perro. Siguiendo la cresta se evita el roquedo superior del cerro de las Azucenas, se rodea la cabecera de un barranquillo que baja al Sanguino, para acometer la subida al Tajo de los Bueyes.
En todo el trayecto hay unas excelentes vistas a los cuatro puntos cardinales, aunque hoy la niebla se iba metiendo a las cumbres más altas del norte. En el Tajo de los Machos nos esperaban un par de cabras, subidas sobre sendos peñascos, al lado del vértice geodésico. La llegada al vértice es un poco dificultosa por las rocas y la vegetación. Una vez en él, después de la sesión de fotos, disfrutamos de un ratito de reposo absorbiendo el caudal de energía positiva emanando del cerro.

La senda está más marcada del Tajo de los Bueyes hacia el norte. Mucha gente accede a él desde el carril de la Civila como punto más cercano. La bonita crestería con roquedos continuos nos acompaña hasta el collado Romero donde hicimos el Angeles.



CERRO FUENTE DEL PERRO


LAS CABRAS POR LOS RISCOS


VEÉTICE GEODÉSICO DEL TAJO DE LOS BUEYES
AL FONDO EL PICO DEL CIELO

La senda del collado a lo alto del Tajo Baena está muy limpia y arreglada. Parece que el Ayuntamiento de Nerja organiza una carrera y la limpió hace pocos años. Las ruinas del cortijo Molinero quedan a la derecha dando testimonio del aprovechamiento de esas laderas en otro tiempo.
Del collado de la Culetá enfilamos la bajada por la umbría del Lobo, umbría siempre húmeda y resbaladiza que requiere mucho cuidado. Desde ella se tienen inmejorables vistas de los barrancos de Cazadores e Higuera. Hoy la niebla había ido penetrando y tapaba ya la parte alta de Perruchino y Almendrón.
Llenamos agua en el inestable chorro de la fuente del Esparto y fuimos a comer al Pinarillo, como señores, con mesa y bancos. El día lo requería.
La comida se ofició debidamente. Hasta que Antonio no terminó de preparar la ensalada, todo el mundo esperó con la cervecita helada de Miguel. Entramos en los aperitivos con la ensalada, el jamoncito, la cecina, el chorizo y la longaniza. Una vez terminados pasamos a los platos principales, con arroz tres delicias, tortilla, filetitos de pavo y carne con pimientos. Para beber un reserva de Manolo, muy rico, un rioja y un ribera. De postre bombones de Ferrero Rochet, además de los habituales de Usieto, té  moruno y orujo. Hicimos honor a Manolo y Enrique, los homenajeados.

POR LA UMBRÍA DEL LOBO


LOS VINOS
COMIDA EN EL PINARILLO

La bajada al barranco de la Coladilla es complicadita, pero una vez abajo se agradece el esfuerzo porque hay un enorme salto de agua, seco, por supuesto, y unos paredones tremendos a ambos lados. Una maravilla. Y esa es la tónica del barranco. Murallones rocosos a ambos lados constriñendo el cauce, con cuevecillas de vez en cuando, y con pinos y eucaliptus creciendo verticales en busca de la luz. Las manchas de humedad y los salientes de la roca dibujan figuras más o menos extrañas para deleite del caminante.
Hay un hito indicando la llegada al barranco, por la derecha, de la senda que viene del Tablazo, y casi enfrente, por la orilla izquierda, hay salida al carril del Pinarillo a la altura de la cuesta de la Laja.
Queríamos salir por debajo de la autovía, pero después de la salida del carril hacia el Tablazo de Maro, por la derecha, el cauce se llena de vegetación. Como ya anochecía no quisimos meternos en berenjenales, nos dimos la vuelta y abandonamos el cauce del barranco poco más arriba saliendo al carril del Pinarillo.
Queda una labor de exploración para Manolo: ir desde el acueducto, barranco arriba, para intentar resolver esa zona de maleza.
Día estupendo, un poco nublado, con muy buena temperatura , viento en calma y un ambiente humano excelente, propio de las celebraciones del día.










lunes, 5 de noviembre de 2018

10 de noviembre: Castañares Igualeja-Pujerra


Participantes: 16 + veintitantos caminantes venidos de Madrid del grupo de senderismo del Colegio de Caminos.
Victoria, Jerónimo, Tere, Paco P., Pili, Jesús R., Lola Valle, María, Paco Ruiz, Manuel D., Candela, Luci, Carlos, Enrique, Ricardo y Jesús C.
Distancia recorrida:
22,2  kilómetros
Desnivel de subida acumulado:
925 metros
Altura mínima: (635 m – Río  Seco)
Altura máxima: (1.035 m – Carretera Pto. Madroño a Pujerra)
Tipo de recorrido:
Básicamente circular
Tipo de camino:
Carriles principalmente, veredas  y carretera y pequeños tramos campo a través.


Desayuno problemático. Habíamos quedado en el Navasillo a las 8,30. Estaba solo el señor mayor atendiendo a un bar repleto de gente. Estaba desbordado. Se enfadó y dijo que no servía a nadie, que no podía. Los coches de Jerónimo y Carlos decidimos buscar otra alternativa. En dirección a Ronda paramos en el bar de la gasolinera y en el otro de enfrente, ambos cerrados. Bajamos a Igualeja y encontramos uno abierto, con pan, casi frente a la iglesia. Nos preparó unas tostadas y un café excelentes y desayunamos tranquilos, sin apretones, junto a algunos parroquianos del pueblo. Después, vimos que había otro bar abierto en la plazuela detrás de la iglesia. Una solución perfecta para evitar el atestado Navasillo.
 
Con el desbarajuste del desayuno y el autobús de los madrileños nos pusimos a caminar casi a las 10. La idea era ir a Pujerra, a Cartajma y terminar en Igualeja.
Echamos por el carril paralelo a Río Seco, llaneando, luego por el lomo para subir a la zona de la venta Güitaraz y de allí a la carretera de Pujerra a la San Pedro-Ronda.
Los castañares estaban en su mejor momento otoñal. Las hojas con una tremenda gama de colores entre el verde y el amarillo, con algunas hojas en el suelo, justo para alfombrarlo, en una mañana sin viento y con el cielo azul. Además este otoño ha sido lluvioso y la tierra estaba empapada de agua, mullida para caminar.
Claro, el grupo caminaba despacio, parando para sacar fotos, para coger alguna castaña, para comentar esas espectaculares vistas, ese cromatismo sin par, esos enormes troncazos de los añejos castaños, ese musgo verde brillante que los tapiza, esos manchones blancos de Igualeja y Cartajima entre las frondas de los castaños. Y también algunos caminaban despacio por la falta de costumbre a las cuestecitas del Genal.
Paramos unas cuantas veces a reagruparnos, hicimos el Ángelus en la carretera, casi en la parte más alta del recorrido, con una rica torta de chicharrones de Montejaque como novedad. Estaba claro que no llegábamos a completar el recorrido previsto. Surgieron unas cuantas posibilidades. Llegar a Pujerra y regresar a Igualeja por otro camino haciendo una ruta circular, avisar al autobús de los madrileños que nos recogiera en Cartajima, dividir el grupo en uno que siguiera la ruta prevista inicialmente y otro que regresase de Pujerra a Igualeja por la carretera…etc.
Como todas las alternativas pasaban por llegar a Pujerra continuamos hacia él. Han cortado con una valla el cerril que iba por la cresta, pero a la izquierda, en la ladera sur, hay otro en muy buen estado, por un alcornocal, que lleva a Pujerra.
Al llegar a Pujerra era ya hora de almorzar. Echamos un buen rato en buscar restaurante. Queríamos ir al castañar de la salida de Pujerra hacia la fábrica de Hojalata, pero nos confundimos y bajamos al tanatorio y al cementerio. Se ha de seguir la carretera hacia el Pto. del Madroño y tomar un desvío a la derecha.
La búsqueda mereció la pena porque encontramos una era grande, rodeada de impresionantes castaños, empedrada para evitar la humedad del suelo, llana, y con capacidad para el numeroso grupo.
La comida fue abundantísima porque Victoria había traído víveres para un regimiento. Saco un lomo de cabezada en manteca que pesaría un par de kilos, una morcilla grandísima, preparó una tremenda ensalada de naranja, su especialidad, y aún llevaba un mus de limón con vasitos y cucharillas para todos. Tenemos la suerte de tenerla en el grupo, sino habría que ficharla. Además salieron las fiambreras de los demás con carne con pisto, filetillos, carne frita, judías estofadas, tortilla y qué se yo cuantas cosas más. Para beber un montón de botellas de vino. El grupo de Madrid aprendió del año pasado y este año trajo 6 u 8 botellas de calidad, además de las que llevábamos los del país. Se bebió del Bierzo, del Campo de Borja, de Madrid, de Rioja, de Ribera, de Calatayud…y aún sobraron algunas.
Con los tés, dulces de Alhama, bizcocho de Jerónimo y el mus de Victoria. Una comida de cinco tenedores.
Bastante gente del grupo de Madrid no querían caminar más. Hablaron con el autobús para que los recogiese en Pujerra. Los caminantes locales y Alfonso nos embarcamos en regresar a Igualeja por una ruta distinta a la de la mañana pero con los mismos desniveles y distancia. Eso sí, por unos castañares no conocidos por los domingueros, preciosos. Llegamos a Igualeja con los frontales encendidos. Paco Ponferrada acercó a Alfonso a Ronda.

Bienvenidas María y Candela, cuando queráis caminar ya sabéis dónde estamos.

Delicioso día de convivencia con los madrileños en un entorno paradisiaco. Aprender para el futuro en preparar una ruta adecuada a la capacidad de los participantes, teniendo en cuenta que el objetivo de la comida es irrenunciable. ¡¡¡Os esperamos de nuevo!!!

    
Mapa de la ruta
 
Subir desde el Rio Seco
 
y empezar a disfrutar
 
caminando
 
de los tonos amarillos
 
y naranjas
 
y del cielo azul
 
levantar la hojarasca a nuestro paso
 
posar solo
 
o en grupo
 
y seguir caminando
 
para ver entre los árboles
 
el blanco caserío de Igualeja
 
y acariciar
 
la luz que se filtra
 
entre las hojas doradas
 
y las setas que acompañan con su color y olor
 
al color y  el olor del bosque
 
de viejos castaños que
 
a nuestro paso
 
en cada rincón
 
se asoman
 
camino de Pujerra
 
la silueta de un gato recortada
 
sobre el dorado de las hojas
 
Comparando tamaño y edad
 
no hay color
 
y todo es color
 
en otoño en el Genal
 
donde los castaños
 
y sus frutos
 
en sinfonía de formas y colores
 
se alzan al cielo
 
para preguntarse
 
dónde estamos
 
cuándo llegaremos
 
cómo saldremos
 
de este laberinto amarillo
 
donde el viejo tronco arañado por las grietas del tiempo
 
se une al grupo
 
para fundirse
 
en la noche a la luz de los frontales