lunes, 3 de junio de 2013

Salida día 8 de Junio: Ruta del Agua

Thymus longiflorus - Tomillo de flor larga
 
Retama sphaerocarpa - Retama
 
Subiendo por el pinar
 
Llegando al Bco. de La Colmena
 
En la Fuente de la Colmena
 
Barranco de los Pradillos
 
Ángelus en Los Pradillos
 
Genista longipes sp. viciosoi
 
Piorno de crucecitas - Vella spinosa
 
Sapillo partero ibérico - Alytes dickhillenii
 
En la Raja del Cañuelo
 
Rebaño de cabras montesas cerca de la Maroma
 
Llegando a la cumbre de La Maroma
 
Saxifraga erioblasta - Consuelda
 
Viola kitaibeliana
 
En una covacha cerca del Collado de las Víboras
 
Cogiendo agua en la Fuente de...
 
Baño de pies en el Río del Alcázar
 
Vinos en la Fte. de la Fuensanta

miércoles, 29 de mayo de 2013

Salida día 1 de Junio: Cara Norte de la Sª de las Nieves desde Los Sauces

Participantes: Manuel G., Manuel D., Paco R., Luci, Ana, Pilar y Paco P.. Mariela y Fali, Ricardo y Jerónimo.
 
Distancia recorrida: Unos 17 Km.
Desnivel de subida acumulado: unos 750 metros
 
Pico del Jarro, en la Cañada de Huarte o Cañada de la Encina
 
Sideritis ¿incana?
 
Pasando por el pequeño pinsapar de la Cañada de Huarte
 
Cytinus hypocistis
 
Llegando al Cortijo de Huarte
 
Helianthemum apenninum
 
Laderas verdes en las proximidades del Cortijo del Peñón de Ronda
 
Ángelus en la Fte. de la Breña
 
Subiendo hacia el pinsapar
 
Grupo de grandes y aislados pinsapos
 
Los Coloraíllos
 
Paco P. y Ricardo
 
Momento chiste
 
Subiendo hacia El Canalizo
 
Parte del grupo a los pies de un gran pinsapo
 
Sarcocapnos baetica sp. baetica
 
Silene andryalifolia
 
Pinsapo y leguminosa
 
Bajo los tajos
 
Stachys circinata
 
 Momento siesta
 
Crataegus monogyna - Majoleto
 
De vuelta
 
Peñón de Ronda
 
Cruzando los pastizales de la Breña
 
Cortijo del Peñón de Ronda y pico de la Peñilla de Yunquera
 
Dando vistas al Cortijo del Palancar y al Valle del Río del Burgo
 
Pasando bajo los tajos del Peñón de Ronda
 
Llegando al Cortijo del Palancar
 
Vinos bajo un pinsapo
 

lunes, 20 de mayo de 2013

Salida día 25 de Mayo: Sª Nevada - Camino de los Neveros

Participantes: Luci, Ana, Antonio, Jesús, Paco R., Paco P. y Jerónimo
 
Distancia recorrida: 23 km. aprox.
Desnivel acumulado: unos 1.600 metros, pero esta vez, y sin que sirva de precedente, todos o casi todos hacia abajo. Nuestra respiración y nuestro ritmo cardiaco lo agradecieron pero, por contra, sufrieron nuestras rodillas y algún dedo que otro, de esos que escondidos guardan el secreto del caminante.
 
Desayuno en Cenes con un muy buen solista pero con escaso acompañamiento.
 
Para hacer toda la ruta hacia abajo, nos acercamos con los coches hasta cerca de la Hoya de la Mora.
 
Nada más bajar, un grupo de machos nos saludaba tomando el sol sobre un peñasco
 
mientras ese mismo sol que calentaba a las cabras iluminaba las paredes del Veleta.
 
Y cogimos cuesta abajo, por el tradicional Camino de los Neveros, sendero que utilizaban antaño,
cuando los frigoríficos eran un sueño y la nieve era un negocio sobre mulos y no sobre esquíes.
 
Este camino también ha sido utilizado como vía pecuaria para la trashumancia, y como tal figura en los indicadores y en varios paneles a lo largo del camino.
 
La senda baja por la cresta de varias lomas, cruzando la carretera en repetidas ocasiones, unas veces dando vistas al norte, al Valle del Genil y a sus pueblos, y otras al sur, con el Trevenque  vigilando el profundo barranco labrado por el Río Monachil.
 
Y de vez en cuando, alguna flor en esta primavera tardía, fresca, no sé si atípica pero sí verde, fragosa. Los tulipanes, abundantes en el camino, esperaban anaranjados que el sol calentase para abrir sus pétalos amarillos. Mientras nos entreteníamos con esta Polygala boissieri, planta que debe su nombre al ilustre botánico suizo Edmond Boissier, que recorrió este y otros caminos del sur allá por el siglo XIX.
 
Y entre plantas y aceiteras, fuimos llegando al Purche, pedanía de Monachil que se encuentra sobre los 1.500 metros y donde antiguamente existía un hospital de leprosos.
 
Sobre los Llanos del Purche una parada para disfrutar del paisaje y decidir dónde comer.
Como era temprano, nos pareció mejor avanzar algo más y quitarnos parte del tramo de carretera que teníamos que recorrer.
 
Ya pasado el Pto. del Purche, y en un rellano delante de una casa abandonada, dispusimos mesa y mantel y dimos cuenta de cuanta bebida y comida habíamos transportado a lomos de bípedo humano.
Y en aquella praderilla, medio a la sombra, medio al sol, algunas linarias
 
y una Empusa pennata, insecto de la familia de las mantis pero menos agresivo que éstas (por lo menos no se comen a su compañero de lecho, algo es algo).
 
Tras otro tramo de carretera, cogimos un carril que faldeaba el Cerro de los Majojos, donde abundaban estas pequeñas Silenes de las que desconozco su nombre científico.
Este cerro, el de los Majojos, es utilizado por numerosos aficionados al parapente para lanzarse con sus "cacharros" y creer durante un tiempo ser pájaros y disfrutar de la dicha de volar al viento.
 
Y cerca de una curva de este carril, la Fte. de los Castaños, de los que quizá alguna vez hubo por estos lares, pues hoy no queda ni uno. Medio en broma, propusimos a Antonio rebautizarla como Fte. del Majuelo, más apropiado, pues en flor escoltaba al tímido chorro que de la fuente salía.
 
Y el carril seguía, abriendo una grieta gris en el verde de esta primavera.
 
La crujía, Digitalis obscura, alegraba las cunetas y taludes del camino. Es esta planta tóxica. De otras especies de la misma familia se extraen la digitalina y la digoxina, sustancias que son empleadas para la fabricación de fármacos para el corazón, pero que usadas sin conocimiento pueden provocar la muerte.
 
Sobre las cinco y media, llegamos a Granada y no... no brindamos con este vino por el camino recorrido, por las vistas a diestra y siniestra, por lo duro de las cuestas p'abajo, por el agua fresca, por tener aún fuerzas para hablar y reír. No brindamos por nada pues el vino se quedó en el Purche, no vino, ¿o sí?
 
Y ya que aquí lo tenemos, virtualmente, brindemos
 
 
 
por todas y cada una de las personas que han hecho este grupo, por aquellas que cada semana nos acompañan y por las que de vez en cuando se dejan caer. También por aquellas que por uno u otro motivo han dejado de venir. Brindemos...
 
(Antonio, si algún dato está mal, perdóname. Ni la memoria ni el lápiz me acompañan).