lunes, 13 de mayo de 2013

Salida 18 de Mayo: Tajos del Fraile, Dª Ana y Gómer


Participantes: Jerónimo, Ana, Paco Ponferrada, Lola Díaz, Paco Ruiz, Luci, Ricardo, Manuel de Nerja y Jesús.

¡Vaya sorpresa con Lola! Así, sin enterarnos, apareció en Alfarnate dispuesta a retomar las caminatas como si nada hubiera pasado. Menudo alegrón. Le dimos un abrazo grandísimo y lleno de cariño, abrazo del que debe quedar constancia aquí.

Desayunamos en casa de Teresa, como siempre. Como siempre nos atendió con su simpatía y discreción habitual. Nos puso los cafés pedidos y el plato sopero y la botella de aceite para untar “ad libitum”. Y como siempre nos cobró por todo a 1 euro por cabeza. Sitios así había pocos y ya no quedan.

Presentíamos que el día no sería bueno por el frío y el barro, pero se presentó aún peor porque traía además negros nubarrones y fuerte viento. Comenzamos en la Fuente del Conejo y antes de 10 minutos ya comenzó a chispear, lo que nos obligó a sacar los impermeables y llenó de agua la hierba. ¿Quién se imagina un día de la segunda quincena de mayo caminando con forros polares, gorros, guantes, impermeables y las botas y pantalones empapados? Así comenzamos y fuimos la mayor parte del día con dos agravantes adicionales: el barro que se pegaba continuamente a las botas y la altísima y espesa hierba que ocultaba cualquier rastro de senda, nos hacía resbalar y nos mojaba pantalones y botas. A pesar de todas estas inclemencias ahí estuvo Lola caminando y disfrutando como el primero sin inmutarse por el esfuerzo.

A favor del día hay que apuntar la inmensa variedad de flores que tuvimos: ajos de varios tipos, lirios, gladiolos, scillas, peonias, vincas, linarias, viboreras, conejitos, crambe,  biscutella, … más los arces y quejigos con sus hojuelas verde claro y, sobre todo, las orquídeas: entre las que cabe destacar las orquídeas: Himantoglossum y Serapias por doquier, O. lutea, O. tenthredinifera, O. scolopax, O. apifera, O. mascula, y una gran pradera de Anacamptis que no tuve el placer de disfrutar.

La excursión fue corta porque el día no permitía otra cosa. Subimos por el valle de la Fuente del Conejo hacia el Fraile pero no coronamos la cresta por miedo a las resbalosas piedras húmedas, sino que echamos por la franja de tierra que lo rodea por el Norte hasta la parte baja. Subimos luego por el valle entre Fraile y Gomer y rodeamos el Gomer por el Sur. Ese rodeo fue especialmente dificultoso porque la hierba y los cardos eran casi tan altos como nosotros. Hicimos una visita rápida a la cima del Gomer pues el viento había secado las piedras y bajamos hacia el Oeste para dar la vuelta por los cortijos Farriña y Cuartillo y regresar por el carril de Riogordo a Alfarnatejo.
 
Arcoiris
 
Fotografiando plantas rupícolas
 
Ophrys tenthrendinifera var. ficalhoana
 
Ophrys scolopax
 
Peonía
 
Bajando por un vallecillo al norte del Fraile
 
Cornicabras
 
Cresta del Gómer
 
Subiendo entre el Gómer y el Fraile
 
Bajando, con el Gómer a la derecha y el Dª Ana a la izquierda
 
Scilla peruviana
 
Ana en bajada
 
 Buscando los mejores lugares para bajar
 
Por la cara sur del Gómer
 
Gordolobo
 
Viento y frío
 
Subiendo hacia la cima
 
Por la estrecha cresta del Gómer
 
En el Pico Gómer
 
 Bajando por el "tobogán" del Gómer

Buscando una grieta para bajar
 
Dejando el Gómer atrás
 
Fruto de scorpiurus muricatus
 
Parte del grupo
 
Anacamptis pyramidalis
 
El Gómer
 
El Fraile
 
Himantoglossum hircinum
 
Himantoglossum hircinum (Detalle)
 
Serapias parviflora
 
Allium nigrum
 
Ophrys apifera
 
Lirio - Iris xiphium
 
Tritón por el carril
 
Vinos herbales
 
 

lunes, 6 de mayo de 2013

Salida día 11 de Mayo: Alpujarras: Por los pueblos de La Tahá



Mecina – Cerro Corona –Mecina

Participantes: Jerónimo-Tere, José-Pepi, Paco-Pili, Ana, Paco Ruiz, Manuel de Nerja, Ricardo, Jesús, Antonio Muñoz.

Distancia recorrida: 13,1 km
Desnivel acumulado: 789 m

Bienvenidos José y Pepi que no nos visitaban desde el año pasado, y bienvenidas también Tere y Pili que se prodigan poco.

Desayuno en Pampaneira, lento pero bien el pan, el aceite y los bocatas.

Dejamos los coches en el Centro de Salud e Iglesia de Mecina, en una mañana luminosa y suave, claramente primaveral. Entramos en Mecinilla para buscar el camino de herradura de Fondales que discurre entre huertecillas con habas, cebollas, patatas, olivares, higueras, castaños, almeces en las lindes y hierba verde y tierna por doquier. Al llegar a Fondales nos recibe la recoleta ermita de la Virgen del Rosario y numerosos rincones llenos de macetas con flores debajo de los tinaos.

Antonio nos guía al camino de Órgiva que desciende hacia el río Trevélez; enfrente la empinada vertiente izquierda se desploma desde el cerro Corona al río Trevélez. ¡Qué explosión de flores, de verdor, de pájaros cantando, mientras hollamos el empedrado del viejo camino de herradura y el rugir del río va cobrando fuerza llenando con su sonido todo el ambiente. Un viejo puente lo atraviesa, seguramente en el único punto accesible desde las dos orillas, y a su vera un viejo molino da fe de la actividad industrial propiciada por la fuerza de las aguas. Las barandillas del puente son de mírame y no me toques, el puente justito para una reata de mulos. Sobrecoge asomarse a mirar las impetuosas aguas allá abajo.

El camino de herradura va ascendiendo por la ladera izquierda ente fresnos, encinas, zarzas, adelfas, gayumba y retama. En muchos sitios conserva aún el empedrado original y mientras va subiendo aparecen en la ladera derecha los pueblecillos blancos rodeados de verdura por todas partes: Fondales en lo hondo, Mecinilla un poco más arriba, Mecina sobre ella y Pitres más alto aún coronado por la enorme loma que lo separa del valle del Poqueira. Más al Este Ferreirola, Atalbeitar y Pórtugos.

Después de una escarihuela cortita llegamos al Aprisco de Mecina y poco más adelante a la pista que viene de Órgiva a Panjuila. Vamos hacia Órgiva para ver el aljibe medieval de Campuzano que se mantiene en bastante buen estado. Detrás de él, en una buena sombra, tomamos el Ángelus con las consabidas pasas, mostachones, rosegones…y el vinillo dulce con el que nos obsequia Ricardo.

Nos dirigimos al Este, pista adelante, entre encinas en plena floración. El sol se deja sentir mientras nos acercamos al puertecillo que da vistas a las minas del Conjuro, a Busquístar y al collado de Panjuila. En esta zona el paisaje no acompaña tanto, pero poco después del collado llegamos a lo que debieron ser los baños de Panjuila, donde nace un buen chorro de agua y comienza la escarihuela de Panjuila, quizá la más larga de la zona. Descendemos casi en vertical hacia el Trevélez por el viejo camino empedrado y cruzamos el río por un puente natural hecho de peñascos que se han acumulado. Almorzamos en un bancalillo al lado del río bajo la sombra de los chopos y nos tomamos todo el tiempo para disfrutar de las viandas, de los vinos y, sobre todo, de la compañía. Junto al puente están las ruinas de otro molino que en sus últimos tiempos llegó a producir electricidad.

Ya en la vertiente derecha hay que volver la vista hacia la escarihuela para apreciar el trabajo que supuso trazar el camino en esa casi vertical pendiente aprovechando los mínimos resaltes y oquedades. Estas escarihuelas deberían figurar en los estudios de Caminos como vías de comunicación perfectamente adaptadas al medio.

Antes de entrar en Ferreirola paramos a refrescarnos en la Fuente de la Gaseosa que da agua con un poco de gas. El pueblecillo, blanco como todos, tiene multitud de rincones y tinaos deliciosos. Más allá llegamos a Fondales y desde la ermita de la Virgen del Rosario subimos a Mecina por el camino hecho por la mañana.
 
Excursión memorable por los pueblecillos, río, laderas, escarihuelas, casi toda ella por viejos caminos de herradura, con un ambiente primaveral cargado de hojas jóvenes y verdor. Inolvidable. Seguro que volveremos.
 
Mirando el puente sobre el Río Trevélez
 
Vereda de Fondales al río
 
Río Trevélez
 
Cruzando el puente
 
Por el camino de Órgiva
 
Barranco del Río Trevélez
 
      Linaria...
 
Cuesta arriba
 

Escarihuelas del camino de Órgiva

Dando vistas a las lomas nevadas
 
Aljibe medieval de Campuzano
 
Pueblos de La Tahá
 
Busquístar y Minas del Conjuro
 
Por las escarihuelas, de bajada, con vistas a Busquístar
 
Asomándonos al Bco. del Trevélez
 
Comida a la sombra
 
Cruzando el río junto a un molino
 
Ferreirola y Era del Trance
 
Papaver somniferum - Adormidera
 
Bebiendo en la Fuente de la Gaseosa
 
Pasarela sobre el Río Bermejo
 
Rodeando un castaño junto a una balsa de agua
 
En Fondales, a la vuelta
 
Vinos