Participantes: 16 | Pilar, Joaquín, Ricardo, Carlos, Luis, Fuensanta, Lily, Nori, Pili, Paco Ponferrada, Jesús R., Paco R., Tere, Jerónimo, Manuel D. y Paco Z. |
Distancia recorrida: | 18 kilómetros |
Desnivel de subida acumulado: | 840 metros |
Altura mínima: (290 m – Tolox) | Altura máxima: (690 m – Carril inicio sendero de la Rejía) |
Tipo de recorrido: | Circular, con un pequeño tramo de i/v. |
Tipo de camino: | Veredas, carril y calles del pueblo. |
Corren las aguas de La Rejía por las calles del pueblo
Junto a la Fuente Amargosa y al río de los Horcajos o Alfaguara
Allium triquetum - Lágrimas de la Virgen
Bidens pilosa - Dos dientes
Cuando carrilear no es tener habilidad para hacer ganar a su equipo ni tampoco hablar sin fundamento
Silene colorata - Colleja colorada
Caminando entre peridotitas y calizas
y entre naranjos y aguacateros
Fumaria capreolata - Palomilla, conejito... de todo un poco
Las cumbres de la Sª de Tolox, parte de la más extensa Sª de las Nieves
Zerynthia rumina - Mariposa arlequín sobre alhucema
El carril, el sol y las florecillas favorecen la dispersión
Claroscuro en los bancales
Cogiendo la estrecha vereda que sube y baja pegada al río
Aristolochia baetica - Candilillos
Y en las paredes verticales de un tramo de toba calcárea, el escaso Rupicapnos africana, endemismo bético-magrebí
El senderillo entre las huertas
nos conduce a la Ermita de la Virgen de las Nieves
y de esta al horcajo, donde debemos cruzar dos arroyos con bastante agua, el que proviene de la Cañada de las Carnicerías y el que procede del Cañuelo, en las laderas del Cerro Corona.
Hoy el paso resulta algo más fácil pues están desbrozando en cauce de árboles caídos, cañas y zarzas
y los cauces llevan algo menos de agua que el pasado año, cuando no nos atrevimos a cruzarlo
El Tajo de la Caína, allá en lo alto
Subimos por la zona del Castillejo
donde el cambio de suelo -las calizas desaparecen- permiten el crecimiento de alcornoques y castaños
Unas gageas en el camino
Las vistas se van abriendo a la Cañada de las Carnicerías
Al narciso blanco -Narcissus cantabricus- parece importarle poco el tipo de suelo
Entre chaparros descorchados
Valle del Río de los Horcajos a un lado
Tras una buena cuesta, en la parte alta del camino
Panorámica
El valle y las sierras Cabrilla y Prieta
Viejo castaño
Grupo en un mirador que hará poco que han construido
Vistas a Tolox y al Valle del Guadalhorce entre neblinas
Romuleas
El hotel Cerro de Híjar
y Yunquera bajo la Sª Cabrilla o Blanquilla
Más de un pino caído habrá que sortear, y nos tocan todos, no como la lotería
Una chorrera en el camino
La cascada de la Rejía a lo lejos
Un tramo de decidida bajada entre peridotitas
El camino
con vistas a la cercana y lejana Rejía
Al contrario que al humano, al palmito le gustan las peridotitas, esas rocas tan especiales, tan raras en la superficie terrestre, de suelos ricos en metales pesados, tóxicos y no aptos para la agricultura, tan ricos en endemismos y tan malagueños
Y a nuestros pies
la Cascada de Horcajuelos
que tendremos que cruzar por arriba
y ver desde el otro lado
Otra chorrera que cae suavemente sobre el camino
Y La Rejía
cada vez más cerca
cayendo desde el pinar del Cerro Aranda
cincuenta metros en dos saltos
uno largo, de una sola cola
y otro que se divide en múltiples chorreras que pintan de blanco la oscura roca
Atrás queda la cascada
y por delante un insólito restaurante rodeado de palmeras washingtonias de un viejo vivero abandonado
Vinos con aire caribeño
Tarta de queso, mandarina y chocolate
Cruzando el río de los Caballos
para llegar a la Cascada del Charco de la Virgen
donde parte del grupo posa
Otro cruce del río
Rocas a juego con el pantalón
Puente junto al balneario.
Los puentes, tras las últimas avenidas, necesitan de una reparación. Si se dejan, terminarán siendo impracticables.
Lobularia maritima
Por el pueblo, entre los viejos eucaliptos que sombreaban el camino al balneario
Mapa de la ruta








































